Río de Janeiro (EFE). Científicos brasileños comenzarán el próximo mes la segunda de tres fases de prueba de un derivado de alga marina en estado de gel destinado a impedir la transmisión del virus de inmunodeficiencia humana (VIH), informa hoy el diario "Folha de Sao Paulo".

El compuesto ofreció una eficiencia del 95 por ciento en la fase inicial del estudio, cumplida con pruebas "in vitro" en los últimos tres años.

 

 

La sustancia elaborada por investigadores del Instituto Oswaldo Cruz, la Universidad Federal Fluminense y la Fundación Ataulpho de Paiva a partir del alga marina Dictyota pfaffii, puede llegar al mercado en siete años, afirmó el inmunólogo Luiz Castello Branco, coordinador del estudio.

 

 

En febrero, durante la segunda fase de pruebas del gel microbicida, serán utilizados roedores y células vivas del cuello del útero, y a partir de 2007 los experimentos se harán directamente con humanos, añadió Castello Branco.

 

 

El científico confía en que el producto final extraído del alga encontrada en el litoral brasileño ofrezca una eficiencia "superior al 50 por ciento" en el combate al sida.

 

 

Según el especialista, estudios hechos en África han demostrado que un producto con una eficiencia del 30 por ciento ya sería suficiente para reducir en 40 por ciento el número de casos en el continente más afectado por el sida.

 

 

La gel crea una "barrera físico-química" que las mujeres podrán emplear sin que su compañero lo perciba. "Es normal que maridos promiscuos no quieran usar preservativos durante las relaciones sexuales con sus mujeres", anotó Castello Branco.

 

 

Los investigadores pretenden establecer en los próximos meses si este tipo de preservativo, el primero de origen nacional que será probado en las fases pre-clínica y clínica, produce algún efecto colateral.

 

 

"Ya tenemos otro, de las mismas características, que comenzará a ser evaluado en los próximos meses. Nuestra intención es crear un centro de pruebas de microbicidas en Río de Janeiro", afirmó.

 

 

Los investigadores desconocen también el periodo de protección que el gel garantiza y la dosis ideal que debe ser usada.