Visualizar la utilización y explotación de los más de 400 kilómetros de costa como una verdadera alternativa económica para la Región de Antofagasta, capaz de asegurar el sustento de las futuras generaciones una vez que se agoten los grandes recursos mineros, puede ser una realidad gracias a investigaciones desarrolladas en el área.

 

En este contexto se ubica el proyecto FONDEF "Desarrollo de una tecnología de cultivo para la producción en cautiverio del Seriola Lalandi (Dorado) en el Norte de Chile" que ejecuta la Facultad de Recursos del Mar de la Universidad de Antofagasta.

Precisamente, los avances de este proyecto que finaliza en octubre próximo fueron presentados en un seminario realizado en la UA. El académico a cargo de la investigación, Rodolfo Wilson Pinto, informó en la ocasión que este trabajo comenzó en el año 2000 cuando se recibieron los primeros aportes monetarios del Gobierno regional. "Ahora en total los recursos invertidos superan los 500 millones de pesos, que han sido aportados por el mismo FONDEF, diversas empresas privadas y la misma universidad", precisó el académico.

Viabilidad

Wilson agregó que durante el trabajo fue comprobada la viabilidad de cultivar el Dorado en las aguas de la región, por lo que en el futuro se podría denominar a esta especie como "el salmón del norte". En cuanto al valor comercial, el investigador expresó que "este es dado por la cantidad de grasa que presentan los músculos del recurso, pues en el mercado internacional es muy apetecido por elaborar sushi".

"Detectamos que existe una demanda insatisfecha en varios mercados, especialmente en la costa oeste de los Estados Unidos. Por ejemplo, en Miami se cotiza a 2 o 3 dólares la libra, mientras que en San Diego el valor fluctúa entre los 4 y 7 dólares, mientras que en Japón y otros países asiáticos puede llegar incluso a los 9", manifestó.

Desafíos

En este momento ya fueron instaladas jaulas con las especies en la Bahía de Mejillones y se enviaron algunas muestras al extranjero, considerando que el proyecto llega a su fin en octubre, el académico Rodolfo Wilson detalló algunos de los desafíos que aún faltan por cumplir.

"Debemos completar el desarrollo larvario de la especie, así como seguir prospectando el mercado internacional y la demanda nacional para determinar los niveles de consumo del Dorado. Otro punto importante para analizar es el sistema de concesiones marinas, pues es en esas áreas donde en definitiva se concretaría nuestro trabajo", manifestó.

Por su parte el alcalde de Mejillones, Marcelino Carvajal, indicó que "nosotros queremos armonizar el crecimiento de nuestra ciudad, deseamos que todos los sectores y actividades tengan su espacio para desarrollarse y que no sean excluyentes entre si, por ejemplo, las grandes industrias con el turismo o el bienestar social de nuestros vecinos".

Fuente: Universidad de Antofagasta