Guayaquil (El Comercio). Mientras los acuacultores están satisfechos con la creación de la Subsecretaría de Acuacultura en Guayaquil, los pesqueros no lo están.

 

Ellos aseguran  que debilitaría  al sector pesquero, según un comunicado de  la Cámara Nacional de Pesquería, que dirige César Rohón, difundido  el fin de semana.

En el boletín  se sostiene   que se  producirán conflictos de competencias entre las dos subsecretarías (Pesca y de Acuacultura) en los controles y facultades de administración pesquera.

Por ejemplo,  la Subsecretaría de Pesca ha tenido autonomía para suscribir acuerdos ministeriales para autorizar la actividad pesquera. Entonces, sería absurdo que una planta que procesa camarón y pescado, a la vez, tenga que obtener autorizaciones de ambas subsecretarías, señala  la Cámara de Pesquería.

El sector de la pesca asegura que de  no obtener acuerdos en ambas subsecretarías, la duda sería cuál  organismo controlaría a esa industria  y el criterio para definir las competencias.

Las estadísticas del sector, que incluyen camarón y tilapia,  tuvieron un total de exportaciones de 668 millones de dólares en el 2006.  

En camarón se  exportaron 597,670 millones  de dólares y en tilapia  70,827 millones de dólares, según cifras de la Cámara Nacional de Acuacultura (CNA).

El presidente ejecutivo de la CNA, César  Monge, considera que  debido al peso económico que tiene el sector acuacultor, sí es merecida la creación de una Subsecretaría de Acuacultura.  Además, es importante si se toma en consideración la generación de 150 000 plazas de empleo directas en Ecuador, hasta el 2003.

Para el gerente general de la empresa camaronera Bio Centinela, Javier Barragán Robira, la creación del organismo en Guayaquil sí es conveniente, porque la mayoría de la actividad camaronera se desarrolla en Guayas.

“Con la creación de la Subsecretaría de Acuacultura, el Gobierno Nacional consagra a Guayaquil, Guayas y al país, como una fuerza acuacultora”, dice Monge.

Fuente: http://www.elcomercio.com