Cuenca (El Mercurio). "Contribuir al mejoramiento del ingreso de las familias a través del fomento de la producción piscícola", es uno de los objetivos que persigue la granja de Chirimachay en El Cajas, un proyecto que se desarrolla desde hace 20 años, aseguró Oswaldo Rodas, técnico en la producción de crías de truchas.

 

 

Este programa es una iniciativa del Centro de Reconversión Económica del Azuay, Cañar y Morona Santiago (CREA) y se enfoca en la producción de alevines de buena calidad para la venta, propendiendo a una explotación natural de la trucha "arco iris".

 

En el rancho también se brinda asistencia técnica. Además es un área pedagógica, pues, recibe la visita de centros educativos a quienes se les instruye mediante charlas técnicas y recorridos por las instalaciones.

Proceso de producción

Rodas aseguró que el proceso de producción inicia en los tanques reservorios, mediante el chequeo y selección de las truchas reproductoras que permanecen en el lugar. Esta labor se realiza semanalmente.

El técnico afirmó que los peces son escogidos y sometidos a un análisis para comprobar el estado de maduración de las ovas, luego, con suaves masajes estás son extraídas.
Posterior a ello, mediante un procedimiento especial, se realiza la fecundación con el semen de los machos que previamente también son seleccionados.

Las ovas ya fecundadas son colocadas en incubadoras (gavetas) en donde permanecen un periodo de 30 días con una temperatura del agua de 10 centígrados. Después, se las traslada a unos pequeños reservorios, en donde quedan alrededor de 15 días. Son protegidas por una maya y aisladas de la luz. El agua es muy limpia ya que es trasportada desde la montaña. Tiene una temperatura de 10 centígrados. Los peces aun contienen el saco viperino, lo que no les permite flotar. Se alimentan por medio de éste.

Arrojan el saco viperito

Oswaldo Rodas, técnico que administra la granja, indicó que después de que los diminutos peces arrojan el saco viperino, lo que les permite aprehender a nadar, son llevados a otro pequeño estanque en donde permanecen 15 días para estar listas para la venta.

Cada alevín tiene un costo de 4 centavos y son comercializados con comunidades y productores privados, especialmente de las zonas de Azuay, Cañar, Morona Santiago, El Oro y Cotopaxi.


A decir de Rodas, la producción mensual bordea los 400.000 alevines.

Fuente: http://www.elmercurio.com.ec