Los expertos están advirtiendo de que el reciente incremento en el número de granjas de los bagres Tra y Basa en el sur de Vietnam, podrían tener serias implicaciones para el abastecimiento de agua, si las regulaciones ambientales continúan siendo violadas.

 

De acuerdo a las autoridades locales en Can Tho y An Giang, los granjeros a lo largo de la provincia de Cuu Long en el Delat Mekong, están reemplazando los campos de arroz con estanques de bagres, pero parece que pocos tienen en consideración los requerimientos ambientales oficiales.

Solo en la provincia de An Giang, hay más de 200 ha de nuevas granjas de peces, de acuerdo a un informe inicial. Pero Huynh The Nang, presidente de An Giang People's Committee, dijo que el no duda de que el número podría ser mucho mayor.

“Casi el 75% de las nuevas granjas no están incluidos en los planes de promoción de la piscicultura” dijo Nang.

“No solo las granjas no respectan los requerimientos ambientales, la mayoría de ellos están usando el suelo para objetivos diferentes a los permisos solicitados” agrego.

Can Tho City esta en situación similar y en respuesta, Vo Thanh Tong, presidente del City People's Comité, dijo que el chequeo en las granjas existentes podría ser evaluado de acuerdo con el plan aprobado para expandir las piscigranjas en el área.

El Ministro de Pesquería, Ta Quang Ngoc, aseguró que su ministerio tiene un plan maestro en el lugar, el cual dirige a la actividad hasta el 2010.

La producción de bagre (catfish) de las provincias del Delta superaría el objetivo del Ministerio de Pesquería de 1 millón de toneladas en el 2010. Solo en el 2006, la región produjo 800 000 y si la aceleración continua, el objetivo del ministerio podría ser alcanzado a fin de año, tres años antes de los esperado, dijo Ngoc.

De acuerdo al ministro, la situación puede resultar en dos temas mayores: efectos sobre el consumo y las limitaciones de la región en el abastecimiento de agua dulce.

Ngoc esta preocupado por el llamado de los expertos quienes anunciaron que el crecimiento de la industria podría resultar en un desbalance ecológico, lo que incrementara las enfermedades causadas por las aguas servidas de las piscigranjas.