Por: Manuel Méndez.
Faro de Vigo, España.
Rosa Quintana es la titular de la Consellería do Mar. Tras las elecciones de 2009 y antes de que el presidente Alberto Núñez Feijóo distribuyera las diferentes consellerías, la suya fue una apuesta fija por parte de bateeiros, patrones mayores y agrupaciones de mariscadoras. Todos creían que ella iba a ser la responsable de este departamento porque es una gran conocedora del mundo del mar en Galicia y tiene fama de dialogante. Ahora atraviesa su peor momento, pues de rebote le salpica la crisis que atraviesa el sector mejillonero gallego y, en consecuencia, se ha convertido en la diana de todos los ataques políticos.


– ¿Cómo se siente un político al que la oposición pide que dimita y que dirige a un sector tan convulso como el mejillonero?
– A nadie le gusta que lo ataquen. En cualquier caso respeto la crítica política. Lo que no soporto es que falten al respeto a la gente de mi equipo y a personas que, como Juan Maneiro (director xeral de Competitividade), se desviven por hacer un buen trabajo. La labor que hacemos está dirigida a mejorar las condiciones de los sectores productivos de Galicia y de todo lo que representa el mundo del mar y eso es lo que realmente me importa. Debemos tratar de abstraernos de injerencias externas.

– Uno de los problemas a los que se enfrenta el sector es la escasa presencia en los mercados de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Mexillón de Galicia. Para más inri, ahora dicen que usted no apoya este marchamo de calidad.
– Desde el 20 de abril de 2009, cuando llegué a este puesto, siempre dije que apoyo de manera absoluta la DOP. Lo que nunca haré es llevar a nadie donde no quiera ir, como hicieron otros.

– ¿Qué quiere decir?
– Pues que no puedo obligar a nadie a participar en algo en lo que no quiere. La DOP es la mejor herramienta posible para el mejillón gallego y hay que apoyarla de manera decidida. Pero en estos momentos, el reglamento de la DOP está en suspenso a causa de una sentencia del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG), por eso considero que éste es el mejor momento para impulsar un reglamento nuevo, y así se lo expuse a todas las asociaciones de bateeiros y al propio Consello Regulador do Mexillón de Galicia (el órgano encargado de ejecutar la DOP). Apoyo este marchamo de calidad y diferenciación, no me cansaré de decirlo, pero es necesario un reglamento que lo convierta en una herramienta útil y operativa de verdad que nos sitúe como una indiscutible referencia internacional. Sé que hay gente que dice que no apoyo esta marca de calidad, y pueden decir lo que quieran, pero mienten.

– Pero quizás no se entienda que ustedes aboguen por un nuevo reglamento de la DOP cuando ya hay uno.
– Pero repito que el reglamento que hay, elaborado por la anterior consellería, no sirve. El mejillón debe ser cultivado y debe llegar al consumidor final, en cualquier tipo de presentación, y eso implica que si queremos una DOP de verdad debemos contar con los bateeiros, pero también con los depuradores, cocederos e industrias conserveras, por eso insisto tanto en desarrollar una nueva DOP, pero consensuada entre todos.

– ¿Tiene tanta importancia esta figura de protección?
– Por supuesto. Hay que mejorar la comercialización de los productos del mar, y la mejor manera de hacerlo es garantizar el seguimiento de su trazabilidad y dotar a nuestros productos de marcas que los diferencien. Si hemos logrado la DOP debemos mantenerla, pero tenemos que dotarla de contenido y conseguir que gracias a ella el consumidor sepa cómo diferenciar nuestro mejillón del que llega de otros países.

– Alguien puede reprocharle, y de hecho lo hacen, que no proponga que se case la sentencia del TSXG par defender la continuidad del actual reglamento....
– Nuestros asesores jurídicos nos dicen que no tiene sentido recurrir en casación ante el Supremo porque no podemos aportar nada a mayores en el expediente. Sólo cabría recurrir si entendiéramos que se vulnera alguna ley estatal, y no es el caso. La del TSXG es una sentencia que se produce porque no se tuvo en cuenta al sector transformador, por eso creo que es el momento de sentarnos todos juntos y hacer un reglamento nuevo. Así podremos ganar mucho tiempo, en vez de perderlo en recursos inservibles. Lo que no tenemos en el sector actualmente es tiempo. Hay que ser más hábiles y en cuestión de apenas tres o cuatro meses tener la nueva reglamentación.

– Antes hablaba de diferenciarse de otros países. Dicen en las filas de la oposición y dirigentes bateeiros que una de las grandes amenazas del sector son los mejillones que llegan de Chile y otras latitudes. ¿Es así?
– Mientras el sector siga pensando que sus problemas están en otra parte o se deben a otros no vamos a arreglar absolutamente nada. El sector bateeiro tiene que reflexionar, determinar aquello en lo que se equivoca y tratar de corregirlo. Hay que ver dónde y por qué se pierde mercado, al igual que debe ver que otros ocupan el espacio que nuestro mejillón está perdiendo. No podemos pensar siempre que la culpa es de los demás y debemos ser conscientes de que tenemos el mejor mejillón del mundo y actuar en consecuencia. No me canso de repetir que tenemos potencial y que es preciso olvidarse del mejillón que viene de fuera. Lo que hay que hacer es garantizar que el consumidor sepa diferenciarlo y lograr que siempre elija el nuestro.

– Porque eso de poner freno a las importaciones parece misión imposible....
– Así es. Nosotros también exportamos mejillón y como conselleira de Mar no me gustaría nada que en Francia, Italia o cualquier otro país tratara de impedirlo.

“Pladimega quiso meter a todos en un camino que nadie conocía”

– En ocasiones se ha dicho que el bateeiro de base, “el de la ropa de aguas”, es el que sufre de verdad las consecuencias de decisiones que algunos de sus dirigentes adoptan sin consultarlos y sin tenerlos en cuenta. ¿Cree que existe esa desconexión?
– Creo que en ocasiones al sector de a pie, a esos que usted define como “los de la ropa de aguas”, nos les llega bien la información de sus dirigentes, o a través de ellos. Éste es uno de los grandes problemas de la Administración, pues es imposible que lleguemos directamente a cada uno de los profesionales del mar. Muchas veces tengo dificultades para contar con los bateeiros porque no siempre se sabe a quién representa cada uno. Llevamos meses intentando crear una comisión que de verdad represente a todos, pero incluso resulta difícil que en algunas asociaciones nos acrediten a cuántas bateas agrupan.

– ¿Teme que esa falta de contacto con las bases pueda ser utilizada en su contra?
– Lo que creo es que habrá muchos bateeiros que se estén haciendo infinidad de preguntas y que no siempre tienen respuesta entre sus dirigentes o responsables. Me gustaría llegar de verdad a todos ellos para explicarles todo lo que está pasando y de este modo evitar errores como los que cometieron otros.

– ¿Que quiere decir?
– Pues que hay ocasiones, como se vio con Pladimega, en las que se intentó forzar la máquina al máximo para meter a todos los bateeiros de Galicia en un camino que nadie sabía hacia dónde iba, y eso es peligroso.

“La amenaza del nuevo análisis se mantiene”

– Hace tiempo que no se habla de los análisis de biotoxinas que propone la UE.
– Porque los informes que deben validarlo siguen retrasándose, pero la amenaza se mantiene. Lo que hemos podido comprobar es que con ese método químico los resultados analíticos tardan cuatro días, y eso es inasumible en Galicia.

“Queremos información de Competencia para saber cómo ayudar a los mejilloneros”

– La Comisión Nacional de la Competencia (CNC) abrió un expediente sancionador que ya está en su fase resolutiva y que puede desencadenar fuertes sanciones para el sector, al que se imputan prácticas anticompetitivas entre 1997 y 2008. ¿Qué sucede y qué va a hacer su departamento?
– Cuando hace prácticamente un año me avisaron de que estaban registrando la sede del CRMG y recabando información en ordenadores de las entidades bateeiras pedí explicaciones a la CNC y me respondieron que yo no tenía opción de acceder a ese expediente, salvo que me lo hicieran llegar los interesados. Hace unos días lo único que se me dijo desde el sector es que ya han recibido una propuesta de resolución. En ese instante pedí una entrevista con la directora de la CNC para que me informe sobre ese expediente y ver las posibilidades que tenemos para intentar ayudar a este sector tan importante para Galicia. Nuestro único objetivo es sacarlo a flote.

– Pero la Consellería, y la propia Xunta de Galicia, poco o nada pueden hacer ante la CNC....
– Es cierto, pero al menos quiero tener información de primera mano para saber qué va a pasar y cómo podemos actuar desde la Xunta en defensa de los mejilloneros gallegos.

– ¿Funciona el plan contra el furtivismo?
– Mientras siga existiendo no podré estar satisfecha del todo, pero hemos avanzado mucho. Actuamos en las rías, lonjas, puertos, plazas, carreteras y restaurantes, y a todo ello se suma una apuesta clara por la concienciación ciudadana. Aquel que consume productos ilegales debe saber que pone en peligro a los sectores productivos y su propia salud. El furtivismo es una lucha de todos.