(Diario de Aysén). Las empresas pesqueras y productoras de salmones se enfrentan ante cuantiosas pérdidas como consecuencias del terremoto y tsunami ocurrido el 21 de abril pasado, tanto por la producción, daños en instalaciones, sumado a lo más lamentable, que es la decisión de abandonar la región de profesionales y trabajadores que llegaron desde otras zonas del país y que determinaron retornar a sus ciudades de origen.

Uno de los mayores esfuerzos realizados por los industriales del rubro, fue convencer a profesionales especializados para que se trasladaran a la zona para prestar sus servicios profesionales, contribuyendo al fortalecimiento de las actividades productivas que han causado un mayor impacto en la región.

RECONSTRUIR CONFIANZA
En Puerto Chacabuco y Puerto Aysén, hay mucha inseguridad. Los reportajes de los medios nacionales han contribuido a la generación de una psicosis y depresión. Si bien estas publicaciones han servido para mostrar al país una realidad ocurrida en uno de los puntos más apartados y olvidados, pasan a ser un serio desafío para las futuras acciones de autoridades y empresas.

Para Emilio Rodríguez, gerente de operaciones de Pesca Chile, “todo lo que se haga para reconstruir la confianza en la zona será positivo porque es necesario dinamizar y normalizar lo que tenemos acá”.

El ejecutivo de esta industria pesquera, que ofrece 1.500 fuentes de trabajo en forma directa, piensa que hoy es preferible unir voluntades para conseguir una mayor tranquilidad en la población. “Hemos perdido producción, que son millones de dólares, pero lo más lamentable, es que hemos perdido profesionales que nos costara tanto traer a la región. Sus familiares, preocupados por ellos, les llamaron y se fueron. El capital humano que se ha ido es muy lamentable”, explicó Emilio Rodríguez.

COMPLEJA SITUACIÓN
Todas las empresas instaladas en Puerto Chacabuco, Puerto Aysén y los centros existentes en el litoral han sido afectadas. Creemos fundamental defender las fuentes laborales que aportan las diversas industrias, que permiten una estabilidad social para los habitantes de la provincia de Aysén, e inclusive, de Coyhaique.

Empresas como Salmones Antártica, que tiene sus inversiones en el fiordo Aysén y que otorga trabajo a 2.000 personas, conformada con capitales japoneses, se enfrenta a una compleja situación. Ante las desventajas que tiene la zona, respecto de otros lugares del país como para atraer inversionistas, pensamos en la importancia de la conservación de los incentivos que de acuerdo a la normativa vigente terminan a fines de año. Gobierno y parlamentarios tienen la palabra sobre el tema.

¿RECRIMINACIONES?
Ante los fenómenos naturales, es evidente que nadie los puede controlar. Más que recriminaciones en este instante, es preferible ocupar el tiempo en buscar respuestas que tranquilicen a la población y concentrar mayores esfuerzos científicos para tener una mejor información. Por el bien de empresarios y trabajadores, no es el mejor momento para discutir, sino para construir un futuro mejor para lo cual se requiere calma, informes científicos, preocupación permanente de todos por el bien de la gente de Aysén.

Fuente: http://www.diarioaysen.cl