Valencia (ABC). Desde hace 25 años, el Instituto de Acuicultura Torre de la Sal en Castellón trabaja para mejorar el rendimiento de los cultivos marinos. Una de sus aportaciones ha sido el mecanismo para obtener lubinas más grandes y resistentes a las enfermedades retrasando la pubertad en los machos y eliminando los machos precoces.

 

El sistema consiste en una exposición continuada a una fuente de luz artificial en periodos de 16 horas y combinarlos con 8 de oscuridad. De este modo, se retrasa hasta en un mes la pubertad, el momento en que los machos dejan de crecer porque toda la energía se reconduce al desarrollo de los órganos reproductores.

La comercialización de las lubinas se produce precisamente en esa etapa de su vida, hacia el segundo año de vida y, como es evidente, el incremento en tamaño y peso produce una mayor rentabilidad.

Por otro lado, el mecanismo impide también otro problema para los criadores de lubina: los machos precoces. En estos peces la precocidad puede alcanzar hasta un 30 por ciento de la población. Estos machos adelantados comienzan a desarrollar sus gónadas al primer año de vida, creciendo menos durante el segundo año de vida y haciéndose más susceptibles a las enfermedades.

El de las lubinas es un ejemplo de las posibilidades ofrecidas por la investigación científica a la acuicultura desde el trabajo multidisciplinar del IATS, logrando simultáneamente un aumento de la producción y una mayor resistencia a las enfermedades.

Fuente: http://www.abc.es