(Milenio). Investigadores del Instituto Politécnico Nacional (IPN), elaboran un pan a base de algas marinas, a fin de impedir el desperdicio de este producto del mar y contribuir a mejorar la alimentación de los mexicanos.

 

Especialistas de esta casa de estudios detallaron que el valor nutricional de este producto radica en su alto contenido de aminoácidos, minerales, vitaminas y ácidos grasos Omega 3 y Omega 6, según el proyecto “Usos de las algas marinas en la alimentación humana”.

 

Dicho trabajo es desarrollado por el Laboratorio de Microalgas del Centro Interdisciplinario de Ciencias Marinas (CICIMAR) del IPN, integrado por Ruth Noemí Águila Ramírez, Claudia Hernández Guerrero, Alejandro Marín Álvarez, Mario Beltrán López y Margarita Casas Valdez.

 

Águila Ramírez detalló que las algas han sido utilizadas para la alimentación humana y animal desde hace miles de años a través de diferentes civilizaciones, principalmente porque aporta un importante valor nutricional a la dieta alimenticia.

 

Indicó que en Baja California Sur, donde se ubica ese laboratorio, existen mantos de algas Ulva y Enteromorpha que no son aprovechadas de ninguna forma y causan problemas de mal aspecto y olor cuando son arrojadas a la playa por la marea.

 

La investigadora Claudia Hernández Guerrero refirió que varios tipos de algas encontradas en el malecón de La Paz fueron caracterizadas química, microbiológica y toxicológicamente, y de acuerdo con sus características y propiedades, son ampliamente recomendadas para el consumo humano y animal.

 

Las especialistas resaltaron que la elaboración de productos para consumo humano empleando como base estas algas, permitiría promover el aprovechamiento de ese recurso, contribuir a la diversificación de alimentos y a su vez resolver el problema de la abundancia de algas en las playas.

 

Por su parte, Alejandro Marín destacó que como parte del estudio se elaboraron diferentes tipos de pan: calabaza, zanahoria y manzana (dietético), adicionándoles las algas Ulva y Enteromorpha en una concentración de cuatro por ciento.

 

Para ello, las algas fueron sometidas a un proceso de lavado para eliminar el exceso de sal y arena, para luego pasar por un procedimiento de secado solar mediante el uso de mallas especiales, y una vez secas se molieron para obtener la harina.

 

También, se realizó una prueba de aceptación y ordenamiento de los productos siguiendo los lineamientos del Laboratorio de Evaluación Sensorial del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y de la Nutrición “Salvador Zubirán”, de la Secretaría de Salud.

 

Como resultado de la encuesta se determinó que la mayor aceptación la tuvo el pan de zanahoria elaborado con Ulva, seguido de los panes de calabaza cocinados con Ulva y los de zanahoria con la alga Enteromorpha.

 

Tras este sondeo, se concluyó que por el alto grado de aceptación que tuvieron los panes, por su contenido de minerales, aminoácidos y ácidos grasos, así como por la calidad sanitaria se puede promover su comercialización.

 

Fuente: http://www.milenio.com