Andalucía (Andalucía Investiga). Científicos andaluces trabajan en la reproducción controlada y en el cultivo de peces planos, como el lenguado o la acedía, con vistas al desarrollo del sector acuícola y la repoblación de diferentes especies marinas.

 

El continuo sometimiento de los pescadores andaluces a los dictámenes y vaivenes de lo acordado en la Unión Europea, junto con la sobreexplotación que, en algunos casos, sufre parte del litoral andaluz como consecuencia del agotamiento pesquero y marisquero, está llevando al sector a apostar fuertemente por otro tipo de actividades alternativas que garanticen un próspero futuro a un elemento indispensable de la cocina mediterránea: el pescado. La gran variedad de recursos aprovechables que ofrecen los múltiples ecosistemas localizados en Andalucía, hacen de ésta una de las comunidades autónomas idóneas para el continuo desarrollo del cultivo acuícola. Sin embargo, si por algo se caracteriza la acuicultura en la comunidad es por su heterogeneidad, derivada de los sistemas empleados y las especies de cultivo.

En la actualidad, el sector acuícola andaluz se localiza fundamentalmente en dos grandes zonas: la suratlántica (Huelva, Sevilla y Cádiz), donde se sitúan los cultivos terrestres en estanques excavados y parques intermareales de moluscos; y la surmediterránea (Málaga, Almería y Granada), con sistemas de cultivo como jaulas flotantes, bateas y las denominadas long lines.

Por lo general, en las provincias de Huelva, Sevilla y Cádiz la actividad acuícola se despliega en parques de moluscos y granjas marinas en tierra, normalmente en extensivo o semi-intensivo, mediante monocultivos y policultivos, según la densidad de carga en la producción.

En la zona Mediterránea (Málaga, Granada y Almería) se instalan sobre todo modos de cultivo en sistemas flotantes (jaulas y bateas) y en intensivo peces y moluscos (especies de cultivo peculiares debido a la utilización para su alimentación de semillas procedentes del medio natural, que luego son fijadas en las cuerdas de engorde sumergidas desde la batea).

Espacio para la acuicultura

Según estimaciones de la Consejería de Agricultura y Pesca, la superficie marítima andaluza alcanza 917 kilómetros de costa, 2.281 de aguas interiores y 13.935 kilómetros de mar territorial. De la suma de éstos, de acuerdo con la propia Administración autonómica, el espacio de aprovechamiento acuícola ronda en las provincias de Sevilla, Cádiz y Huelva las 35.000 hectáreas. Sin embargo, el territorio destinado actualmente a esta actividad en tales provincias apenas supera las 7.500 hectáreas.

De acuerdo con el informe La Acuicultura en España: situación y retos para el futuro elaborado por la caja de ahorros Cajamar, Andalucía fue, con 9.776 toneladas, la segunda comunidad autónoma en producción acuícola en 2004. Por delante de ésta se situó Galicia (310. 435 toneladas). Otro estudio de la Asociación Empresarial de Productores de Cultivos Marinos (APROMAR) sobre La Acuicultura Marina de Peces en España 2006, sitúa a la comunidad andaluza a la cabeza de la producción nacional de lubina, al alcanzar el pasado año el 27,7 por cierto del total. Andalucía destacó también en 2005 por la comercialización de doradas, al concentrar el 26,4 por ciento y en la producción de alevines donde aventajó al resto de comunidades, al producir más del 44 por ciento del total en 2005.Unos datos alentadores que, sin embargo, contrastan con la alta concentración industrial que alcanzan estas dos últimas especies (dorada y lubina), pues, entre ambas concentran el 92 por ciento de la producción acuícola de la comunidad.

Para luchar contra esta dinámica numerosos científicos trabajan en el Instituto Andaluz para la Investigación y Formación Agraria, Pesquera, Alimentaria y de la Producción Ecológica (IFAPA), con el fin de impulsar múltiples estudios y proyectos de investigación para así poder diversificar aún más la producción de la acuicultura. Un paso importante en este sentido ha sido la elaboración del Plan Estratégico del IFAPA para el periodo 2004-2007, en el que se marcan nueve programas prioritarios, entre los que destaca el Programa Integrado para la Diversificación de la Producción Acuícola Regional.

El principal objetivo de este programa pasa por generar conocimientos científicos e información técnica en aquellos aspectos que permitan optimizar las técnicas de cultivo de nuevas especies en un nivel experimental, para posteriormente trasladarlas al nivel piloto. Como proyecto emblemático, el programa contempla la reproducción controlada y el cultivo de peces planos, como el lenguado o la acedía, con vistas al desarrollo de la acuicultura y la repoblación de especies marinas.

Pepe Naranjo, director del Centro de Investigación y Formación Pesquera y Acuícola El Toruño, situado en el Puerto de Santa María (Cádiz), destaca la labor fundamental de este tipo de centros, donde se desarrollan "estudios biológicos y genéticos para mejorar la calidad de diferentes especies".

"Nuestro trabajo consiste básicamente en mejorar el cultivo de especies como la dorada, un pescado con una amplia tradición acuícola en la comunidad, y en desarrollar investigaciones que permitan establecer en Andalucía especies no cultivadas". "En nuestro caso, analizamos los recursos pesqueros más importantes en la zona de Cádiz y la influencia que ejercen sobre éstos fenómenos como la meteorología".

Nuevas investigaciones

En el último año, los investigadores del Toruño han desarrollado una nueva línea de investigación que ha permitido la reproducción en cautividad de especies como el mero, la baila y la corvina. El trabajo de los científicos del Centro del IFAPA en Cartaya (Huelva) sobre el cultivo del centollo (Maja brachydactyla), un crustáceo de gran interés comercial por la alta demanda de mercado y elevado valor comercial, ha permitido su cría en cautividad a partir de la reproducción de 5 hembras salvajes.

Según María Luisa cordero, directora del Centro Agua del Pino, las líneas básicas de investigación que, actualmente, se desarrollan en el centro, "están encaminadas a la cría en cautividad de especies como la almeja, el longueron, la concha fina, el pulpo, el lenguado o el parracho".

En líneas generales,el grueso de la producción actual se concentra en tres grandes grupos: peces (lubina, anguila, lisas, sargos, lenguados, atún, corvina, bailas), moluscos (almeja fina, almeja filipina, ostión, ostra, mejillón y vieira) y crustáceos (langostino y camarón). Especies éstas que, según el informe de Cajamar, reproducen las 67 plantas productoras, entre instalaciones de acuicultura marina y continental, que existen en la comunidad. Por provincias, son Cádiz (38), Almería (9), Granada (7) y Huelva (6) las que concentran el mayor número de tales entidades. Mientras que, Málaga (5), Sevilla (1), Jaén (1) y Córdoba, con ninguna, apenas cuenta con este tipo de plantas. Los datos de la Consejería de Agricultura y Pesca cifran, en cambio, en 79 el número de empresas dedicadas a la acuicultura marina en Andalucía, 61 de ellas con instalaciones en tierra y 18 en el mar, siendo Cádiz (41) y Huelva (14) las dos provincias con mayor número de empresas.

El futuro del sector acuícola en los próximos quince años debe sustentarse, según el estudio de Cajamar, en cuatro puntos claves: El empuje de las distintas administraciones a las actividades de I+D para tratar nuevas especies que permitan diversificar la actual oferta; la coordinación de dichas actividades desde el ámbito estatal y autonómico, de forma que no generen conflicto de intereses entre las distintas comunidades, así como una mayor implicación del sector privado, la mejora de los procesos existentes, y por último, la puesta en marcha de nuevas estrategias de comercialización que permitan una mayor cohesión de la industria acuícola.

Fuente: http://www.andaluciainvestiga.com