Puerto Montt (Ecoceanos News). Prohibir en forma urgente el uso de los antibióticos de última generación, como quinolonas y fluoroquinolonas, en la producción industrial de salmones y otros animales orientados al consumo humano fue el llamado central de los especialistas en medicina humana y animal que participaron en el Seminario que organizó el Centro Ecoceanos este miércoles en la Universidad de Los Lagos en Puerto Montt.

 

La razón de esta prohibición, sustentada además por otras causas, es que la resistencia bacteriana a estas sustancias está aumentando en forma alarmante a nivel global y cada vez estos fármacos son menos en cantidad y efectividad. En Chile por ejemplo, mientras en 1983 fueron aprobados 16 nuevos antibacterianos, en los últimos 3 años habrían sido aprobados solo 2, pero el aumento de su uso ha sido alarmante.
 
Hace décadas en todas las industrias productoras de animales en la Unión Europea y Norteamérica existe prohibición de estos fármacos de última generación, lo cual está acorde con los esfuerzos globales de la estrategia internacional para la contención de la resistencia antimicrobiana que realiza la Organización Mundial de la Salud.
 
Las Quinolonas y las fluoroquinolonas, son de los más avanzados y poderosos antimicrobianos y en los países desarrollados están reservados para ser usados con estricto rigor y solo en casos altamente necesarios en medicina humana. Pero en Chile, la industria del salmón los usa en forma masiva y sin una clara racionalidad científica.
 
Es más, mientras en Chile el aumento de estas sustancias para uso en medicina humana subió de 5 a 18 toneladas entre 1988 y 2005, en la misma fecha las importaciones orientadas a medicina animal aumentaron desde 60 hasta 160 toneladas.
 
Estas son algunos de los datos surgidos del Seminario “Potenciales impactos en la salud de los trabajadores por el uso masivo de antibióticos en la salmonicultura” que organizó Ecoceanos y patrocinó la Autoridad Sanitaria de la Región de los Lagos y Pure Salmon Campaign.

PROHIBICIÓN A QUINOLONAS EN SALMONICULTURA
En la ocasión, los especialistas de la Universidad Austral de Chile y del New York Medical College, Humberto Dölz y Felipe Cabello, respectivamente, coincidieron en que las autoridades chilenas de salud deben obrar con el principio de la precaución y con la ya abundante evidencia científica para restringir el uso de antibióticos en la industria animal y prohibir totalmente las quinolonas y las fluoroquinolonas en este sector productivo.
 
El Doctor Dölz, Director de la Escuela de Química y Farmacia de la UACH afirmó que “hay que aplicar una decisión política del Ministerio de Salud para restringir el uso de quinolonas”.
 
A lo cual, Felipe Cabello, profesor de Microbiología e Inmunología del New York Medical College, correspondió señalando que “la industria de crianza masiva de animales va a resistir las restricciones al uso de antibióticos. Eso ha ocurrido en otros países”, dijo, refiriéndose a los aspectos de estabilidad económica de las compañías de monocrianza animal.
 
RESISTENCIA BACTERIANA EN HOSPITALES
En la actividad que reunió a especialistas, académicos, trabajadores, pescadores, estudiantes, empresarios y ONGs, el Dr. Dölz presentó abundante evidencia científica acerca de cómo en los últimos años la resistencia bacteriana a los antibióticos está aumentando en forma alarmante en hospitales públicos a nivel internacional y nacional.
 
Así, expuso gráficos de aumento de esta resistencia en hospitales del Reino Unido y Estados Unidos, donde se registró un incremento de la resistencia para tres bacterias que son de interés para la Salud Pública: Staphylococcus aureus resistente a meticilina; Enterococo resistente a vancomicina; y Pseudomona aeruginosa resistente a Fluoroquinolonas. Esta última sustancia es usada masivamente en la industria del salmón presente en aguas chilenas.
 
Pero el director de la Escuela de Química y Farmacia de la Universidad Austral, también mostró gráficos del aumento de la resistencia bacteriana en los hospitales de Puerto Montt y Castro, zonas intervenidas por la industria del salmón.
 
Allí, se registró un aumento de la resistencia de Escherichia coli al fármaco ciprofloxacino. Según las mediciones realizadas entre 1999 y 2003 la resistencia de esta bacteria ha aumentado de 2,6% a 9% en el hospital de Puerto Montt, mientras que en el de Castro, en las mismas fechas, ha sido de 4,4 % a 8,3%.
 
Las consecuencias a la resistencia bacteriana pueden causar mortalidad porque las infecciones resistentes están siendo a menudo fatales; y morbilidad porque las enfermedades prolongadas hacen que aumenten oportunidades para que los microorganismos resistentes se difundan a otras personas. Además aumentan los costos de cuidados y de los nuevos fármacos y las soluciones son limitadas porque en el corto plazo son pocos los nuevos fármacos que se estima sean aprobados.
 
Por su parte, el Médico Veterinario Cristian Perez, del Pure Salmon Campaign afirmó que “queda la impresión que en el caso particular de las quinolonas, considerando su uso en medicina humana y sus características químicas tales como lenta o nula degradación en el medio, las autoridades sanitarias chilenas no han tomado las medidas necesarias para su correcto manejo”.
 
Pérez agregó que “queda claro que los grandes volúmenes de antibióticos utilizados por la industria del salmón en Chile son un reflejo de los problemas de manejo asociados a su sistema productivo”.
 
PARTICIPACIÓN DE AUTORIDADES
En el seminario, Marcela Albial, representante de la Autoridad Sanitaria de la Región de Los Lagos, que patrocinó esta actividad, reforzó además la tesis acerca que los trabajadores podrían estar ingiriendo en forma involuntaria antibióticos y por tanto es necesario –dijo-, que las empresas deben cumplir con todas las normas para proteger la salud y la integridad física de los trabajadores.
 
En tanto, Adriana Moreno, Jefa de la Unidad de Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo (UCYMAT) de la Dirección Nacional del Trabajo, realizó una exposición acerca de los cuerpos legales que protegen a los trabajadores e instó a los obreros del salmón a hacer valer sus derechos y a exigir que se cumplan.
 
Moreno entregó cifras respecto a la alta infraccionalidad laboral del sector salmonero, que en los últimos años ha alcanzado al 70%, siendo una de las normas más vulneradas las referidas a higiene y seguridad y el “derecho a saber”. Este último punto no es menor, puesto que muchos trabajadores desconocen los riesgos a los que se exponen en sus faenas, más aún al estar manipulando antibióticos u otras sustancias nocivas.
 
La representante de la Dirección Nacional del Trabajo destacó que “las transnacionales que operan en Chile, no solo están obligadas a cumplir con las leyes nacionales, sino que deben acogerse a estándares globales como las directrices de la OCDE y de normas de OIT para multinacionales”.

Para descargar las presentaciones de los expositores ingrese aquí .