Ada Lopez

(Misiones On Line). En Misiones se está llevando adelante un programa de reproducción de peces nativos, que también incluye la realización de estudios genéticos y la creación de un banco de semen de peces a través de la crioconservación (en nitrógeno).

 

En principio el trabajo que ya se está realizando es el de reproducción artificial de dorados, bogas y sábalos; con financiamiento del Fondo Especial del Tabaco (Fet). El proyecto involucra al Ministerio del Agro y la Producción, con la dirección de acuicultura como coordinadora; la Facultad de Ciencias Exactas, en cuyos laboratorios hoy se realizan los estudios genéticos. En tanto que la Entidad Binacional Yacyretá (Eby) realiza su aporte en infraestructura necesaria, con la construcción de la estación de piscicultura en Candelaria, donde en el futuro será el centro de operaciones del programa.

Aunque aún no se cuentan con todos los equipamientos, hasta el momento se pudo avanza en la etapa de reproducción y algunos estudios genéticos de los peces.

Resultados
A pesar de algunos retrasos, sobre todo en la reproducción, el equipo de trabajo logró reproducir tres especies en el laboratorio. “La boga y el sábalo no es complicado” señalo el director de acuicultura Guillermo Faifer. En tanto que el dorado presenta inconvenientes en la etapa de larva, porque es carnívoro, y si no se lo alimenta, se come a los otros” indicó.

En el aspecto genético, se realizaron tomas de muestras de sangre de peces, y los resultados preliminares indican que la mayoría posee un promedio de 50 cromosomas.

El dorado “presenta un número diploide formado por 50 cromosomas”. El sábalo muestra un 2n=54 cromosomas”. La boga “presenta un cariotipo formado por 54 cromosomas, fue observada la presencia de un sistema de determinación cromosómica del sexo del tipo ZZ/ZW”.

En tanto que los peces que son conocido como “de cuero”, fueron estudiados el surubí y el pico de pato, “ambas especies presentan 56 cromosomas”, al igual que el bagre blanco y el tres puntos.

También se pudo establecer que en estas especies no se puede determinar el sexo del animal observando los cromosomas, como si se pude en otros, por lo que se deberán buscar otras técnicas para ese fin.

Objetivos
El proyecto permite el desarrollo de una tecnología de reproducción de peces nativos y producción masiva de alevinos y juveniles, de especies de valor comercial, para repoblamiento de cursos naturales y afianzamiento de la piscicultura comercial.

Desde el programa también buscan realizar aportes a la caracterización citogenética (conocimiento del patrimonio cromosómico) y al estudio de la variabilidad genética de las diferentes especies. Estas actividades de análisis incluirán la creación de un banco de ADN.

Generar una base de datos accesible con los resultados obtenidos, con información aplicable a la optimización del manejo del dorado y otras especies autóctonas. Tanto para la acuicultura como para el planteamiento de estrategias de conservación. Constituir un banco de esperma de las especies nativas de peces, conservándolos en nitrógeno líquido.
El interés en la ejecución de este proyecto, reside en que su valor científico básico, puede agregarse a programas de acuicultura, enriqueciendo la actividad.

La información obtenida puede aplicarse, tanto al delineamiento de estrategias de acuicultura con fines comerciales como se la cría, cruzamientos, mejoramiento, obtención de supermachos, entre otros. La finalidad última, es la de mantener poblaciones naturales con un número óptimo de reproductores, asegurando su permanencia efectiva, sin impactar negativamente en la genética poblacional, ni en las relaciones ecológicas de la especie, como consecuencia de una manipulación genética errónea o involuntaria debido al desconocimiento.

Abandono cooperativo
Los primeros pasos de la experiencia de la reproducción de las especies comenzó en la Cooperativa Eléctrica Alto Uruguay Limitada de 25 de Mayo, que posee instalaciones para este tipo de tareas. “En el 2005 comenzamos con la reproducción de bogas, sábalos y dorados. Pero cuando asumieron los actuales directivos nos dijeron que nos teníamos que ir”, relató Faifer. Esto produjo un retrazo en el proyecto que si continuaba sin interrupciones “hoy ya estábamos repoblando” los ríos de peces, aseguró el funcionario.

Esta situación aceleró las gestiones para la edificación de la estación de piscicultura en Candelaria. Se terminó con la contracción del laboratorio de hidrobiología y el de reproducción. Se construyeron piletas para el almacenamiento de reproductores y otros. Y se continua con la construcción de mas estanques”, indicó Faifer. Estarían faltando algunos equipos para continuar con la otra parte del programa.

Reproducción en cautiverio
Naturalmente, los peces nativos no pueden reproducirse en el estanque. Pero se desarrolló una metodología para inducir a los reproductores a cumplir con su ciclo natural en cautiverio. En los tiempos normales de reproducción, que en los nativos de nuestra región va desde octubre a noviembre aproximadamente, se buscan aquellos que se encuentran en el punto óptimo de desarrollo.

Para determinar el grado de maduración del pez, “en la hembra particularmente, externamente se observa muy abultado el abdomen. Y en el área genital tiene como más enrojecida y destacada”, comenta Faifer. En el caso del macho, “con una presión en el abdomen se observa semen. Todo eso me indica que están en su punto máximo de maduración”.

Estimulación
Con estas características se los lleva al laboratorio. “Se los pesa. Luego se prepara una inyección de inducción que básicamente se hace con hipófisis de otros peces”. La hipófisis es una glándula que permite liberar ciertas hormonas o enzimas para la maduración sexual”.

La glándula se mezcla con solución fisiológica y se regula la cantidad de hormonas de acuerdo al peso del animal. En una primera dosis se aplica solo un 10 por ciento y al cabo de 12 otras se aplica el otro 90 por ciento. Cuando se hace la segunda aplicación a la hembra se coloca otra más suave al macho.

Generalmente en la pileta donde esta la hembra, se coloca un macho que va a ayudar a la estimulación sexual. “Allí se va controlando las horas grado, cada especie tiene una cantidad de horas y esta directamente relacionado con la temperatura del agua” indicó el funcionario.

Desove
Una vez que se coloca la segunda dosis, el proceso dura entre 10 y 14 horas. En ese tiempo van a estar listos para el desove. Una vez que se llega a ese tiempo, primero se toma a la hembra, se la seca, se le aprieta el abdomen para que libere los ovocitos. Después se le aprieta la panza al macho para que libere los espermas, sobre los huevos, en una palangana de plástico. En la naturaleza los peces desovan en los lugares de aguas calmas, pues la fertilización es externa, no dentro del organismo como en muchos seres vivos. Con un material no rígido se mezclan los espermatozoides con los ovocitos.

Cuando la mezcla esta homogénea, se agrega agua, entonces se produce el proceso de fertilización. En ese momento los espermatozoides se juntan con los ovocitos y forman los huevos. de la palangana, son trasladados hasta los tanque de incubación, donde se controla el agua, sobre todo la temperatura.

Eclosión
Al cabo de 18 a 24 horas comienzan a eclosionar, depende de la especie. Aparece lo que se llaman embriones libres, que empiezan a nadar, y son arrastrados por la corriente de agua hasta un tanque de larvicultura. “Allí permanecerán por 3 o 4 días, hasta que reabsorba todo el saco vitelino, a partir del 3 días se le abre la boca y el ano, entonces empiezan a comer. En ese estado larvario se le incorpora el alimento. Se le lleva a la pileta de alevinaje donde permanecen por 30 días hasta ser comercializados”.

Casos
En la provincia de Misiones existen dos emprendimientos privados que están trabajando con la producción comercial de especies nativas. Es el caso de la firma Hreñuk que se dedica a la producción de pacúes. Y la otra que esta comenzando a incursionar en la materia es la Firma Gerula que está desarrollando la producción de dorados y surubíes.

Fuente: http://www.misionesonline.net