Por: Darío Zambra B. 
La Nación Domingo, Chile.

Crece más rápido que su competidor, come menos, podría ser más barato y podría ser un fuerte competidor para el exitoso pescado naranja chileno. Así es AquAdvantage, el primer salmón genéticamente modificado, que fue desarrollado en Estados Unidos y que hoy tramita la autorización para ser comercializado. ¿Qué impacto tendría en las salmonicultura nacional? Está por verse.

Es una mezcla entre anguila y salmón Chinook. A lo largo de su desarrollo requiere un cuarto menos de alimento que su primo salmón del Atlántico. Y más encima crece el doble de rápido que los salmones normales. Quizás con justa razón los ambientalistas de Estados Unidos lo bautizaron como “Frankenfish”, algo así como un pez Frankenstein. Y tiene bastante de ese personaje.

También tiene nombre. Se llama AquAdvantage y todo indica que podría convertirse en el producto estrella de AquaBounty Technologies, la empresa estadounidense que desarrolló el primer salmón genéticamente modificado. En su web la compañía asegura que este pez es el resultado de más de dos décadas de investigación científica. Y en los próximos meses comenzarían a verse los primeros resultados comerciales de este desarrollo, ya que la Administración Federal de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) podría autorizar pronto su comercialización en ese país.

Si así fuera, sería el primer animal transgénico que estaría en las góndolas de los supermercados estadounidenses. También se convertiría en una fuerte amenaza comercial para el salmón del Atlántico, la más común de estas especies y el principal producto de exportación de la industria salmonera chilena. Esa es la razón por la cual la actitud en la salmonicultura chilena es de cautela. Desde hace años están siguiendo detalladamente cada uno de los pasos de este pez “Frankenstein”, ya que si se aprobara su comercialización, se convertiría en un fuerte competidor del salmón chileno en el que es uno de sus mercados más relevantes.

Esta semana, los salmoneros locales podrán despejar muchas de las dudas que les han surgido respecto a este pez transgénico. Este martes 16 uno de los creadores del AquAdvantage será el principal expositor en un taller que se realizará en Puerto Montt. Se trata del doctor Henry Clifford, quien es además vicepresidente de AquaBounty Technologies. La jornada será una oportunidad única para conocer de primera fuente los detalles de cómo se está desarrollando el salmón que podría amenazar a nuestro exitoso salmón chileno.

Más rápido

El que sería el primer animal genéticamente modificado en ser comercializado en Estados Unidos es una mezcla de dos especies. Por un lado, posee un interruptor genético tomado de una especie de viruela, que es parecida a la anguila y algo así como un pariente lejano del salmón. Y por otro lado, tiene un gen del salmón Chinook que le otorga al pez el potencial de alcanzar un nivel de crecimiento en la mitad de tiempo que el salmón convencional.

Precisamente es esa característica la que más han resaltado los creadores de este pez transgénico y que podría ser la punta de lanza para quitarles mercado a sus principales competidores. “¿Cuáles son las diferencias entre el AquAdvantage y el salmón del Atlántico?”, pregunta la compañía de Massachusetts en su web, interpelando así directamente al que es una de las exportaciones estrella de nuestra país. ¿La respuesta? Su potencial de crecimiento en la mitad del tiempo que su competidor. “En todos los otros aspectos, el AquAdvantage es idéntico al salmón del Atlántico”, agregan en el sitio web de AquaBounty Technologies.

Un gráfico comparativo elaborado por la compañía estadounidense muestra que el salmón convencional demora cerca de dos años y medio en alcanzar un peso de alrededor de cuatro kilos. En cambio, su par genéticamente modificado podría alcanzar ese mismo peso en menos de dos años y en 700 días desde su primera alimentación ya superaría los seis kilos de peso. En las fotos que ha difundido la misma empresa se puede ver cómo el salmón tradicional parece un pez enano al lado de su primo transgénico.

El analista internacional Raúl Sohr, quien ha seguido el desarrollo de esta especie, explica que esta misma característica de rápido crecimiento implicaría que durante toda su vida el AquAdvantage consumiría mucho menos alimento que el pez tradicional. “La alimentación es una variable importante. La relación es que para producir un kilo de salmón se necesitan cuatro kilos de otro pez, que se lo suministran en forma de pellets. Pero gracias a la transformación genética, este otro pez necesitaría menos alimento. Desconozco cuál será su precio de comercialización, pero uno presume que debiera ser un tercio más barato que el otro y eso lo hace mucho más competitivo”, explica el analista.