La Prensa Austral, Chile.
El representante de la industria local, Drago Covacich, afirmó que en una actividad productiva ligada a la bio-económica los riesgos de patologías están siempre y que la detección de un brote de virus Isa en ningún caso refleja una falla de la normativa sanitaria.

En estado de alerta quedó la industria salmonera regional, luego de que hace unos días el Servicio Nacional de Pesca (Sernapesca) detectara un brote de la temida Anemia Infecciosa del Salmón (virus Isa) en un centro de bahía Perales, provincia de Ultima Esperanza.

Los ojos se pusieron nuevamente en la acuicultura y el temor de que una nueva crisis sanitaria aquejara a la industria, justo ahora que está en pleno despegue y que es uno de los ejes del Plan Magallanes.

El brote fue detectado en dos centros de la compañía Salmones Magallanes, perteneciente a la familia Gálmez, situados a más de 10 millas de otras jaulas, por lo que “no debiera haber una expansión” hacia otras jaulas de cultivo, explicaron en Sernapesca.

Pero la preocupación está y los detractores de que la industria tenga una expansión en Magallanes, aprovecharon la debilidad para decir que este es el comienzo de crisis mayor, tal y como la vivió la Décima Región (máximo productor nacional).

La participación regional
En Magallanes hay diez centros activos de cultivos en agua de mar, de los cuales ocho producen salmón del Atlántico y los dos restantes, truchas.

“El Isa llegó para quedarse y como toda enfermedad hay que monitorearla para que no afecte el proceso productivo”, informó Sernapesca. Es por ello que la empresa tiene un plazo de 15 días (desde que fue detectado) para deshacerse de todos los peces contaminados, a fin de prevenir y combatir la enfermedad.

En el peak de la producción, la industria chilena del salmón exportó US$2.500 millones, pero para 2010, como consecuencia del virus Isa, se proyecta una reducción a US$1.470 millones.

Si bien el desarrollo de la actividad en la región es aún incipiente, se planea subir su participación. Mientras Los Lagos concentra la industria con 65% de su línea costera dedicada al cultivo del salmón y su vecina Aysén 45%, Magallanes sólo llega al 2%.

La ambición es alta y se espera incrementar la producción de salmón en Magallanes de las seis mil toneladas actuales a 80 mil en una década.

Sólo un caso aislado
En la industria, sin embargo, están tranquilos. El presidente de la Asociación de Productores de Salmón y Truchas de Magallanes, Drago Covacich, dijo que si bien se está trabajando al pie de la letra con la nueva reglamentación sanitaria, los riesgos en este tipo de actividad están.

- ¿El caso de virus Isa detectado en Salmones Magallanes puede ser catalogado como una falla de la nueva normativa sanitaria?
- “De ninguna manera. Ninguna normativa va a generar inmunidad por sí sola, la salmonicultura es una actividad bio-económica más y en los manejos de la producción, los riesgos de patologías diversas están siempre presentes”.

- ¿Hay posibilidad de que la enfermedad tenga una expansión a otros cultivos e, incluso, a otras áreas en la región?
- “Primero debemos aclarar que el virus Isa no afecta al ser humano, sino a la propia especie. Tenemos entendido que el brote declarado por la autoridad ha generado baja mortalidad en el centro de cultivo y los peces identificados con los patógenos son mínimos, lo que hace que el manejo de esta situación sea perfectamente controlable”.

“El  centro involucrado está muy alejado de las otras áreas con actividad salmonera, no es probable una expansión. Lo importante es que los planes de control sanitario y contingencia están siendo ejecutados y esperamos resultados positivos, como la experiencia así lo muestra”.   

- ¿Cuáles son los procedimientos a seguir luego de detectado el brote?
- “La eliminación directa de los peces con signos de enfermedad”.  

- Se dice que la empresa tenía dos casos anteriores de virus Isa y que ya estaba siendo monitoreada…
- “Es labor de Sernapesca controlar y monitorear todos los centros de cultivo de la región”.