(EFE). La mortalidad por cualquier enfermedad entre las personas que consumen pescado es un 17 por cien más baja que entre las que no ingieren este producto, señaló hoy el director de la Facultad de Salud Pública de Harvard y asesor de del Gobierno de EEUU en materia alimentaria, Eric Rimm.

 

El consumo de pescado reduce también entre un 20 y un 30 por cien la incidencia de las enfermedades coronarias y es beneficioso para el cerebro, ya que reduce la posibilidad de padecer un infarto cerebral, obesidad o diabetes, señaló Rimm.

Asimismo, las grasas del pescado son beneficiosas para las mujeres embarazadas, destacó Rimm, quien fomenta el consumo de pescado en EEUU, donde la ingesta es entre un 50 y un 70 por cien menor que en España (37 kilos por persona y año).

El experto participó hoy en el congreso 'El pescado y la salud hoy', organizado por la Asociación Española de Mayoristas, Transformadores, Importadores y Exportadores de Productos de la Pesca y la Acuicultura (Conxemar), en colaboración con la Cátedra Ferrán Adriá y el Ministerio de Agricultura Pesca y Alimentación.

Rimm subrayó que el pescado azul es el que contiene más ácidos grasos Omega 3, pero destacó que esta sustancia está presente en todos los peces.

Tampoco influye, desde el punto de vista de los beneficios para la salud, la forma de cocción del pescado o si es congelado o fresco, ya que las grasas omega 3 no varían, aseguró.

Respecto a la contaminación presente en el pescado, el experto señaló que se ha hecho una publicidad 'exagerada' y a veces 'infundada' al respecto porque el riesgo real es 'muy bajo'.

Destacó que la presencia de PCB (bifenilos policlorados) en el pescado ha bajado en los últimos años y también se encuentran en otras fuentes de proteínas como el pollo o la carne de vacuno.

En el caso del mercurio, Rimm explicó que es absorbido por los peces más grandes, como el tiburón o el pez espada, por lo que no es recomendable su ingesta en mujeres embarazadas o más de dos veces al mes en personas adultas.

En este sentido, Rimm hizo alusión a una campaña llevada a cabo en Estados Unidos sobre el peligro del atún rojo en conserva para las mujeres embarazadas que 'se sacó de contexto y alarmó a la gente'.

En otros pescados como el bacalao, el atún blanco o el salmón las cantidades de mercurio son 'muy bajas' y, en todo caso, los 'beneficios del consumo de pescado son mucho mayores que los perjuicios' que se puedan asumir por la contaminación, aseveró.

Rimm apeló también a las autoridades sanitarias a llevar a cabo controles exhaustivos de la alimentación que se proporciona a los peces creados en acuicultura.

Respecto al consumo de pescado en su país, Rim reconoció que 'se ha permitido que la dieta estadounidense vaya en la dirección equivocada' y la tendencia de consumo de pescado (una media de una vez cada seis meses) 'tardará en revertir', aseguró.