Diario Financiero, Chile.
"Dentro de todas las alternativas que teníamos cuando estábamos en plena crisis, probablemente se ha dado uno de los escenarios más positivos". Este es el diagnóstico del gerente de la división grande empresas de Banco de Chile, Eduardo Ebensperger, respecto a la industria salmonera, a un año del cierre de las renegociaciones de deuda del sector con la banca por unos US$ 2.000 millones, tras la nefasta huella dejada por el virus ISA.

Precios y control del contagio apoyan este escenario, "lo que no quiere decir que el tema esté solucionado ... estamos a un 30% del camino que nos queda por recorrer", aclara el ejecutivo. Para alcanzar el 100%, Ebensperger dice que urge formalizar la regulación sanitaria para todos los actores del mercado, para que "ninguna empresa se sienta con la libertad de poner en riesgo al resto de la industria porque no toma alguna medida o porque estima que no tiene riesgos de virus".

Ad portas de la apertura en bolsa de Camanchaca, en la que trabajan en conjunto Banchile y LarrainVial, la perspectiva del banco para las salmoneras (con un 20% de exposición en financiamiento del sector) es prometedora y de pocos riesgos previsibles. La razón: la industria aprendió no sólo la lección de que el control es sinónimo de rentabilidad, sino también que hay otras alternativas de financiamiento distintas a la banca. Mientras, ésta última avanzó en el manejo de riesgos en sectores vulnerables. "Vamos a ser más cautos en la forma de financiar esto y más cuidadosos respecto de qué tipo de compañía y con qué características", advierte.

-¿La industria cumplió?

-Sin perjuicio de que todavía hay medidas que no están en aplicación, la mayoría de las compañías ha logrado lo que plantearon que iban a hacer en los convenios. Por lo tanto, validan la posición que tomó el banco de dar un tiempo y un espacio para que la industria pudiera recuperarse.

-En este avance ¿se han tomado más riesgos?

-No. Lo que ha habido son compañías que han entrado al negocio en este tiempo, aprovechando una coyuntura de precios muy alta. Desde ese punto de vista, algunas firmas han hecho algunas inversiones menores y han obtenido rentabilidades "sobre mercado" muy buenas, porque había muy poca producción.

- Y los bancos ¿no han presionado a más riesgos para rentabilizar más?

-No. Todo lo contrario, los bancos han facilitado muchísimo, en algunos casos con bastante expectativas de plazo y condiciones a la industria, con una mirada de país extraordinaria que hoy uno puede decir que fue 100% correcta. Lo que sí ha pasado es que de alguna manera el mercado y los inversionistas han apurado el tomar posición en algunas compañías. Cuando uno ve aperturas en bolsa a precios interesantes, es porque hay mucho interés de otros inversionistas y del mercado en general, AFP, por ejemplo, por un mercado que se puede recuperar en un período de tiempo menor al esperado.

-¿No pesará el virus? Hace poco hubo nuevos brotes... ¿eso no preocupa?

-Hoy uno ve esto con mayor tranquilidad. Se sabe que está dentro de las variables que pueden ocurrir y por lo tanto se toman las medidas. La lectura correcta es que hay más madurez en la industria. Es decir, nadie corrió porque apareció el ISA. Uno va a convivir con el virus, hay que manejarlo y administrarlo.

-En regulación,¿están conformes?

-Falta todavía formalizar toda esta normativa y que se cree un organismo para controlarla. Esperamos que eso ocurra en los próximos 4 meses. Debe ser una exigencia permanente para que la industria se pueda desarrollar y ojalá acercarse a los niveles pre crisis, aprovechar los recursos y competir con Noruega, como hace cinco años.