Por: Milthon B. Luján Monja
En los últimos días, los representantes de los diferentes países del mundo han venido discutiendo una serie de propuestas para contrarrestar el Cambio Climático; no obstante, hay que entender que ya estamos inmersos en este proceso global. El cambio climático viene generando una serie de impactos (negativos y positivos) sobre las diferentes actividades humanas a nivel mundial, y la acuicultura no esta exenta de sufrir estos impactos.


Según los expertos los impactos del cambio climático sobre la acuicultura se darán por cambios en la distribución de las especies (marinas y continentales), cambios en la temperatura del agua, incremento del nivel del mar, sequía, estrés hídrico, entre otros; que afectarán la viabilidad de los diferentes sistemas acuícolas, como por ejemplo el cultivo de moluscos por la acidificación del mar, o el incremento de las tormentas y su impacto sobre las granjas acuícolas.

De acuerdo con los informes de FAO, los pescadores y acuicultores, principalmente de países en vías de desarrollo, son particularmente vulnerables a los impactos directos e indirectos del cambio climático; por lo tanto, las consecuencias socio-económicas sobre estos grupos humanos serán difíciles de superar.

Debemos entender que el cambio climático es un proceso gradual y de escala planetaria; por lo tanto, se requiere de planes y programas que permitan la adaptación de las actividades acuícolas a este nuevo escenario, y también para mitigar los principales impactos ambientales negativos, y aprovechar las oportunidades que nos traiga este nuevo escenario.

Los que estamos involucrados en actividades acuícolas debemos hacer el esfuerzo de identificar/predecir los principales impactos del cambio climáticos sobre los sistemas sistemas acuícolas que gestionamos, y esta es tarea de productores, cientificos y formuladores de políticas. La intensidad de los impactos negativos del cambio climático sobre la acuicultura va a estar determinada por nuestra capacidad de adaptación.

A excepción de algunos pocos países, como Australia y Filipinas, la gran mayoría no esta estableciendo planes y programas de adaptación para la acuicultura. Los impactos del cambio climático no serán del todo negativo, se registraran algunos positivos; sin embargo, la pregunta es ¿Estamos preparados?