Por: Milthon B. Lujan Monja
La gamitana (Colossoma macropomun), también denominada “cachama” o “tambaqui”, se ha convertido en la principal especie acuícola en la amazonía peruana; la producción de esta especie superó las 500 t en el año 2008, y esta destinada principalmente a los mercados local y regional en la amazonía. Este pez alcanza hasta 1.0 m de longitud total y 30 kg de peso; en el primer año de cultivo puede alcanzar un peso de 1.0 kg, y de 1,5 a 3,0 kg en el segundo (Ferreira et al., 2006), lo que lo convierte en una especie idónea para la acuicultura.

El cultivo de gamitana se ha convertido en una práctica común en países como Bolivia, Brasil, Colombia, Venezuela y Ecuador, debido a la rusticidad de esta especie y a su alta demanda en el ámbito de las poblaciones locales; además, ha sido introducida en países como Panamá, Guatemala, Costa Rica, Honduras y algunos países asiáticos (Cabello et al., 2003). Debido a la importancia de esta especie para la seguridad alimentaria de las poblaciones en la amazonía, en Brasil se viene impulsando un centro de mejoramiento genético que contribuya a mejorar los niveles de producción de esta especie.

Producción

Una de las características del cultivo de gamitana es que se realiza en pequeñas unidades productivas o familiares, orientadas principalmente para el autoabastecimiento y para el mercado local.  Esto podría generar que las cifras de producción que reportan los organismos gubernamentales se han menores, a lo que en realidad se produce.

La principal región de producción de gamitana en el Perú es Loreto con el 66% (Tabla 1); mientras que la región con menor producción es Cusco.  Es importante destacar el aporte de las regiones de San Martín y Ucayali, en donde la producción de gamitana se viene incrementando.

Tabla 01. Producción de gamitana por región en el año 2008.

 

Región

Producción (t)

Amazonas

23,45

Cusco

1,1

Loreto

356,74

Madre de Dios

16,57

San Martín

87,16

Ucayali

54,5

Total

539,52


Fuente: Produce (2009)



Requerimientos para el cultivo de gamitana

El cultivo de gamitana se realiza principalmente en estanques familiares. La temperatura adecuada para el cultivo de esta especie oscila entre 25 y 30 oC, y el nivel de oxígeno disuelto en el agua requerido para esta especie se encuentra en 5 mg/l, aun cuando este pez puede vivir en ambientes con concentraciones de 3 mg/l.

Por otro lado, en experimentos sobre cultivo de juveniles de gamitana, Aride et al., (2006) reportan que el mejor crecimiento se alcanza en oscuridad continua, aun cuando la especie no se alimenta durante la noche.

Fases de cultivo

El cultivo de gamitana se realiza en tres fases: larvicultura, producción de juveniles y engorde. La larvicultura requiere de 30 a 45 días y tiene como objetivo el obtener peces de 0,5 a 1,0 g; la producción de juveniles se da en un periodo de 60 días y su objetivo es criar los peces hasta 40-50 g; mientras que la duración de la fase de engorde es variable (Carvalho y Gutierres, 2009) comúnmente se cultivan los peces hasta que alcancen 1,0 kg en un periodo de 1.0 año.

Sistemas de cultivo

a. Cultivo en jaulas

Aun cuando el cultivo de gamitana en jaulas no es una practica habitual en el Perú, en países como Brasil se viene impulsando su practica; al respecto, Carvalho et al., (2006) evaluó la performance y la factibilidad económica del cultivo de gamitana en jaulas, determinando que la densidad de cultivo de 50 peces/m3 es la que ofrece el mejor rendimiento, sin registrarse signos de estrés en los peces. Por su parte Ortíz et al., (2007) indica que en jaulas se puede alcanzar una producción de 7 000 kg/ha.

b. Cultivo en estanques

El cultivo de gamitana en estanques es una practica extendida en el Perú. Carvalho y Rodrigues (2009) determinaron que los estanques encalados son el mejor método de gestión para el cultivo de gamitana, debido a que permiten obtener mejor factor de conversión de alimento, una mayor producción y reducen el impacto ambiental.

Alimentación

La gamitana es un pez omnivoro, y un consumidor de zooplancton durante toda su vida (Araujo-Lima & Goulding 1997, citado por Carvalho y Rodrigues 2009) por eso se estila durante el engorde comercial la fertilización periódica del estanque. La gamitana también consume semillas y frutas.

La mejor estrategia de alimentación para la gamitana durante la primera fase de crecimiento en jaulas es del 10% del peso bruto por día, divido en tres comidas (Rodrigues et al., 2007). Sin embargo, a partir de los 200 g de peso la tasa de alimentación es de 1% del peso corporal (Campos et al., 2007).

Asimismo, Ferreira et al., (2006) concluye que un porcentaje de 26% de proteína bruta es suficiente para atender la exigencia de proteína para el buen desempeño de los alevinos de gamitana, y que es el mejor nivel términos de índice de eficiencia económica y de costo. Por su parte, Eufracio y Palomino (2004) recomiendan un porcentaje de proteína de 30% para el alevinaje y 25% para el crecimiento (Tabla 2). La gamitana tiene un buen rendimiento cuando es alimentada con una dieta de 2.7 kcal/g de energía digestible y 25% de proteína (Gutiérrez et al., 2009).

Tabla 2. Requerimiento de proteína para “gamitana”.

Fase

Nivel de Proteína (%)

Alevinaje

30

Crecimiento

25

Engorde

20

Reproductores

35



Perspectivas

El cultivo de gamitana viene creciendo de forma sostenida en la amazonia peruana; sin embargo, este crecimiento debe ir acompañado del fortalecimiento de las cadenas productivas y de la capacitación de los productores.

Referencias:

Aride P., R. Roubach, S. Nozawa & A. Val. 2006. Tambaqui growth and survival when exposed to different photoperiods. Acta Amazonica 36(3): 381-384.

Cabello A., B. Figuera, I. Martínez y O. Vallenilla. 2003. Óptimización del proceso de deshuesado de Colossoma macropomun (Pises: Characidae).  X Congreso Latinoamericano de Ciencias del Mar. Costa Rica.

Campos E., L. Carvalho, H. Martins e R. Roubach. 2007. Produtividade de tambaqui criado en tanque-rede com diferentes taxas de alimentacao. Ciencia Rural 37(4):1109-1115.

Carvalho L., E. Campos, H. Martins-Junior, R. Roubach, E. Akifumi, J. De Paula. 2006. Cage culture of tambaqui (Colossoma macropomun) in a central Amazon floodplain lake. Aquaculture 253: 374-384.

Carvalho L., & C. Rodrigues. 2009. Impact of pond management on tambaqui, Colossoma macropomum (Cuvier), production during growth-out phase. Aquaculture Research (40): 825-832.

Eufracio P., y A. Palomino. 2004. Manual de Cultivo de Gamitana – Programa de Transferencia de Tecnología en Acuicultura para Pescadores Artesanales y Comunidades Campesinas. AECI/PADESPA – FONDEPES. 103 p.

Ferreira L., E. Carvalho, A. Bossi, E. Lima, L. Pascoal, K. Gouveia e E. Conceicao. 2006. Níveis de proteína bruta no desenvolvimento de alevinos de tambaqui (Colossoma macropomun). ZOOTEC 2006. Pernambuco-Brasil.

Gutiérrez F., J. Zaldívar y G. Contreras. 2009. Efecto de varios niveles de energía digestible y proteína en la dieta sobre el crecimiento de gamitana (Colossoma macropomum) Cuvier 1818. Rev. Inv. Vet. Perú 20 (2): 178-186.

Ortiz J., N. Saltos, J. Giacometti, A. Arrobo, C. Peñafiel y R. Falconi. 2007. Alternativas alimenticias para el cultivo de Colossoma macropomun en jaulas flotantes. Boletín Técnico 7. Serie Zoológica 3:72-81.

Rodrigues C., L. Brandäo & F. Rodrigues. 2007. Effect of feeding rate and frequency on tambaqui (Colossoma macropomun) growth, production and feeding costs during the first growth phase in cages. Aquaculture 264 (1-4): 135-139.