LIMA (RPP).- Los constantes cambios climatológicos originaron que de enero a octubre  la producción de harina y aceite de pescado se contrajera en 21% y 24% respectivamente, debido a una menor extracción de cardúmenes en el litoral peruano. El Ministerio de la Producción estima que el impacto será mayor en noviembre y diciembre ante las vedas de anchoveta decretadas en referidos meses.

El Ministro de la Producción, Jorge Villasante precisó que al 2 de diciembre el sector pesquero industrial extrajo 2 millones 900 mil toneladas de pescado, mientras que durante todo el 2009 fue  poco más de 5 millones 500 mil toneladas, lo que según el ministro representará una caída de casi 40% en el 2010.  

La alta presencia de anchovetas jóvenes en el litoral peruano obligó al Ministerio de la Producción a ampliar nuevamente la veda de esta especie hasta el 9 de enero, con lo cual continuarán suspendidas las actividades extractivas de la pesca industrial, más no la de la pesca artesanal.

Villasante explicó que esta medida responde a las variaciones climatológicas que se producen en  el mar peruano, y que en el último mes han originado una presencia de más de 60% de anchovetas jóvenes en nuestro litoral, situación que imposibilita identificar zonas propicias para la pesca industrial.  

“En las últimas cuatro semanas, la temperatura en el mar peruano ha pasado de condiciones frías en la quincena de noviembre a casi normales en los primeros días de diciembre. Hacia mediados del mes las aguas estaban enfriándose otra vez. Estas variaciones han causado una redistribución de los cardúmenes de anchoveta trayendo consigo una alta presencia de juveniles”, explicó.

Sin embargo, Villasante prevé que para el reinicio de la temporada de pesca habrá mejores condiciones, debido a que en 21 días las especies jóvenes habrán alcanzado el tamaño requerido para su extracción.

“De acuerdo a las tallas promedio que se han determinado en realidad vemos que los picos mas altos son anchovetas de entre los 9 y 10 centímetro que en los 21 días que se han dado, particularmente las de 10 centímetros, ya habrán  alcanzado la madurez”, comentó.

Las variaciones climatológicas también generaron una mayor presencia de jurel y caballa en las costas peruanas, lo que según Villasante permite avizorar que el recurso tendrá una mejor presencia y desarrollo en el mercado de consumo humano.   “Esta es una buna noticia tener una mayor presencia de dos recursos que se habían alejado de nuestra costas”.