Puerto Montt (La Segunda). En las cercanías de Puerto Montt se desarrollan experiencias para lograr el cultivo de peces de aguas frías y se colabora con la industria acuícola a través de asistencia técnica especializada.

 

El traslado de las corvinas a balsas jaulas, una mejora en las técnicas de captura de la merluza austral y un segundo desove en róbalo constituyen algunos de los logros esperados para el 2007 por el Centro Experimental Quillaipe de Fundación Chile, ubicado en los alrededores de Puerto Montt, X Región. “Estos logros sólo pueden alcanzarse si no aparecen eventos inesperados y se cuenta con la comprensión del resto de los involucrados en los proyectos. Con peces vivos es muy difícil establecer metas porque algunos procesos deben reiniciarse debido a externalidades no previstas que pueden alterar el curso de un proyecto”, agrega Luis Pichott, gerente del Área de Recursos Marinos de la institución, que también cuenta con un centro en Tongoy y un equipo dedicado a temas industriales en Santiago.   

El Centro Experimental de Quillaipe tiene como principal objetivo desarrollar tecnologías de cultivos de nuevas especies de peces, pero además colabora activamente con la industria acuícola a través de asistencias técnicas, utilizando su capacidad instalada y profesional. También se desarrollan allí proyectos de otras instituciones que requieran de las capacidades  existentes para el cultivo controlado de las distintas etapas de vida de las especies marinas.   

Para esto se cuenta con una embarcación, una unidad de mantención de reproductores, un hatchery, que permite la mantención de larvas, y  un nursery para el trabajo con juveniles. A esto se suma un laboratorio de análisis químico y una sala de producción de microalgas orientada a la alimentación de las etapas más tempranas de los peces.   

Por su parte, la unidad de negocios Aquadvise se encuentra abocada a prestar servicios específicos en la línea de bioensayos, experiencias destinadas a evaluar la respuesta de los peces vivos a agentes externos, a la industria salmonicultora y a sus proveedores de insumos.   

En relación a las especies acuícolas en desarrollo en el Centro Quillaipe, Luis Pichott señala que “llevamos varios años trabajando en el cultivo de la merluza austral, y estamos en una etapa de revisión y reformulación de este proyecto dada su particular complejidad. Entre julio y octubre deberemos hacer una nueva campaña de captura de reproductores, para lo cual estamos en la búsqueda de tecnología que mejore la sobrevivencia de los peces silvestres. En el ámbito del róbalo nos encontramos con juveniles en proceso de crecimiento y en corvina estamos trasladando juveniles al Centro de Tongoy de Fundación Chile para la fase de preengorda. Allí, para aprovechar las temperaturas más favorables del mar, esperamos avanzar hacia la engorda en balsas jaula. También está en pleno desarrollo un proyecto de mejora genética en salmón y, como apoyo a la U Católica de Temuco, el cultivo de Artic Charr o salmón de roca”.   

El Centro Experimental Quillaipe dedicado al cultivo de peces de aguas frías ya ha tenido entre sus logros el capturar y reproducir merluza, corvina y róbalo en condiciones de cautiverio, mantener reproductores vivos de róbalo y corvina,  mantener larvas y juveniles de róbalo y corvina, e iniciar la fase de preengorda de corvina.   

Según el mismo gerente, “en el largo plazo esperamos incorporar nuevos peces mediante distintas formas de financiamiento de  proyectos de alta complejidad. Si queremos diversificar la canasta de oferta como una necesidad país, entonces debemos aprovechar la ventaja de tener una plataforma tecnológica de cultivos ya existentes. Este proceso requiere de la interacción multidisciplinaria y la flexibilidad necesaria para enfrentar las sorpresas que resultan de experiencias desconocidas en el mundo”.

Fuente: http://www.lasegunda.com