Lisboa (EFECOM). La empresa española Pescanova firmó ayer un acuerdo con el Gobierno luso para invertir 140 millones de euros en la construcción en Portugal de una planta de acuicultura que será la mayor del mundo en producción de rodaballo.

 

La firma del acuerdo fue presidida por el ministro de Economía portugués, Manuel Pinho, y el presidente de Pescanova, Manuel Fernández de Sousa, que elogió las facilidades recibidas para acometer el proyecto, originalmente previsto en Galicia.

Fernández de Sousa anunció que las obras comenzarán antes de octubre próximo y que prevén que antes de finales de 2008 se inaugure la primera fase de la planta, con una producción de 3.500 toneladas, de las 7.000 previstas.

El ministro portugués destacó la satisfacción del Gobierno luso por hacerse con un proyecto tan "disputado", en referencia al interés de la Xunta de Galicia.

Sin mencionar al gobierno regional gallego, Fernández de Sousa dijo que los países "más avanzados del mundo" han sabido ver que esta industria es un "sector estratégico de futuro" y así lo entendió también el Ejecutivo luso.

"Por ello Portugal es nuestra elección y lo es también porque confiamos en sus gentes, en su país, en su Gobierno, que nos ha escuchado y nos ha entendido", afirmó.

Anunció la planta de rodaballo en la localidad de Mira no será el último proyecto de Pescanova en Portugal en materia de acuicultura en un "futuro próximo" y que la compañía española no defraudará la confianza del Ejecutivo luso.

"La acuicultura es una industria limpia, compatible con el desarrollo económico y ambiental sostenible", dijo Fernández de Sousa, que aseguró que el proyecto no "tiene vuelta atrás", a pesar de que todavía no tienen la Declaración de Impacto Medioambiental.

Aseguró que Pescanova pretende recibir la mayor ayuda económica de la UE posible y que, a pesar de que "con toda probabilidad será menor que la que se hubiese recibido en Galicia", su aspiración es recibir el 50 por ciento de la inversión, al igual que en la región española, pero el proyecto no "depende exclusivamente de ello".

En declaraciones a la prensa tras la ceremonia de firma, el presidente de Pescanova dijo que contemplan un "potencial de crecimiento importante" en Portugal y que lo aprovecharán, aunque no quiso adelantar detalles sobre estos posibles proyectos.

"Es nuestra obligación no parar de buscar nuevas localizaciones", dijo el presidente de Pescanova, que recordó que Portugal tiene una "costa muy grande".

El proyecto de Mira, localidad situada entre Oporto y Lisboa, en el distrito de Coimbra, supondrá la creación de 300 puestos de trabajo y el 99 por ciento de su producción de rodaballo será exportada a países de la Unión Europea.

El presidente de la Agencia Portuguesa para la Inversión (API), Basilio Horta, destacó que con esta inversión se duplicará la producción anual de rodaballo y que estructural para el país, puesto que aporta mano de obra cualificada, tecnología y un producto destinado a la exportación.