LIMA (Diario Gestión).- Los precios de los pescados y mariscos repuntaron en los últimos días en los diversos mercados de Lima y del interior del país, por el desabastecimiento originado por los cierres de caletas y puertos de pesca a lo largo del litoral peruano, debido a la marejada presentada por el cambio de estación.

En los mercados minoristas de Lima, el precio del perico se disparó hasta S/. 13 el kilogramo (hace tres días costaba S/. 9), el bonito hasta S/. 12, el jurel congelado se ubicó en S/. 8, la lorna en S/. 5, la liza en S/. 7 y la cachema en S/. 15 el kilogramo.

En los terminales pesqueros de Villa María del Triunfo y Ventanilla, el volumen de ingreso de especies marinas se redujo dramáticamente. Incluso las ventas habrían sido selectivas. “Los pescadores solo quisieron vender a sus clientes ‘estrella’, es decir, a algunas cebicherías exclusivas”, se quejó Franz Sulca Rodríguez, comerciante minorista de pescados y mariscos.

Las especies “pitucas” también subieron: la chita se cotizó, en promedio, en S/. 25 el kilogramo, el lenguado en S/. 30 y el mero S/. 35 el kilogramo.

¿Por qué se redujo la oferta de estos productos? “Actualmente hay marejada (movimiento tumultuoso de grandes olas) originada por los vientos procedentes del sur, lo que ha causado el cierre del 60% de puertos y caletas de todo el litoral, lo que evita que los pescadores artesanales ingresen al mar”, afirmó José Luis Bernuy, presidente de la Asociación Nacional de Empresas de Pesca Artesanal del Perú (Anepap).Por ejemplo, los puertos de Chimbote y Huarmey (Áncash) se mantienen cerrados por marejada. En Lima, la caleta de Pucusana también está cerrada, pero las de Chorrillos y de Ancón ya fueron abiertas ayer. “Esperemos que todo se normalice entre mañana y el viernes”, aseguró a Gestión el capitán de fragata, Fidel Reyes, de la Dicapi.

Sin embargo, aclaró que la mayor oferta de pescado en los puertos dependerá de la decisión de los pescadores de salir a hacer la faena, porque el riesgo de mal tiempo continúa. En ese sentido, la mejora de la oferta de productos marinos podría demorar algunos días más.

Escasez

No obstante, la escasez de productos marinos para el consumo humano directo no es reciente, se viene dando desde hace varios meses debido al efecto del fenómeno de La Niña y la pesca negra (clandestina) realizada por las embarcaciones “vikingas”.

“Actualmente hay una alta dispersión de las especies marinas, y están alejadas de las costas, debido al fenómeno de La Niña (afloramiento de aguas frías hacia la superficie, que ha hecho que la temperatura del agua esté entre un grado y dos grados centígrados por debajo del promedio histórico para esta temporada), y por lo tanto están menos accesibles para la flota artesanal. Por ello, los desembarques de especies para consumo humano directo han disminuido respecto a un año promedio”, explicó Carlos Benites Rodríguez, director de investigaciones de recursos demersales y litorales de Imarpe.

Pero en la medida que las corrientes de aguas calientes oceánicas se acerquen a las costas y, por tanto, se reduzcan las áreas de aguas frías –en donde se concentran las especies-, sus capturas se incrementarán, afirmó Benitez.

Añadió, sin embargo, que ya se viene incrementando gradualmente las capturas de perico y pota en el litoral sur del país.