Lisboa (La Voz de Galicia). «Pescanova confía en Portugal, en su gente y en su Gobierno. Por eso estamos aquí y por eso aseguro que la planta de Mira no será el último proyecto de Pescanova en Portugal».

 

Así de contundente se mostró ayer el presidente del grupo alimentario vigués, Manuel Fernández de Sousa, durante la firma del contrato con el Ejecutivo luso para la construcción del mayor complejo de acuicultura del mundo.

No hubo ni una sola alusión directa al frustrado intento de crear en Galicia la que está llamada a convertirse en primera planta productora mundial de rodaballo. Pero en los discursos oficiales hubo referencias implícitas a la negativa de la Xunta para acoger este proyecto en cabo Touriñán. «Portugal sí que ha apostado por el sector de la acuicultura -dijo Fernández de Sousa-, y estoy seguro de que ocupará el lugar que se merece en el sector». Y a renglón seguido matizó: «La acuicultura es una industria limpia y compatible con el desarrollo sostenible».

El máximo responsable de Pescanova agradeció al ministro de Economía e Innovación, Manuel Pinho, la diligencia del Ejecutivo portugués, que en sólo seis meses ha tramitado los permisos necesarios para iniciar las obras en Mira, después de que en octubre del 2007 la empresa viguesa rompió sus relaciones con el Ejecutivo gallego. El proyecto arrancará antes del último trimestre del 2007 (la fecha prevista es en septiembre); y, a finales del 2008, el complejo habrá producido ya sus primeras 3.500 toneladas de rodaballo. En el 2009 se alcanzarán las 7.000 toneladas. La inversión supera los 140 millones de euros y, ayer, el presidente de la Asociación para la Promoción dos Investimentos (API) de Portugal, Basilio Hortas, confirmó que las ayudas oficiales de la UE y del Gobierno luso podrían llegar hasta el 50% del total.

Fernández de Sousa fijó la mirada de Pescanova en Portugal, y no sólo para la acuicultura. Tras la firma del contrato de Mira, anunció que estudiarán la nueva terminal del puerto de Sines, al sur de Lisboa, como opción para desviar las cargas que ahora se gestionan desde el puerto de Vigo. «El retraso de 7 a 20 días en la tramitación de los contenedores es inaguantable -afirmó-, y contemplamos alternativas en Portugal y también en España, como Bilbao, Málaga o Valencia». Sines prepara una plataforma de carga que ocupará 500 hectáreas y estará operativa este mismo año.

El ministro portugués de Innovación agradeció la «apuesta de Pescanova en Portugal», y recogió el guante del presidente invitándole a «presentar nuevos proyectos». Pinho dijo que su país precisa «nuevas tecnologías y alta cualificación laboral» y, según comentó, «la planta de Mira, que duplicará la producción acuícola lusa, cumple todas estas premisas».

En presencia de los secretarios de Estado de Pesca y de Industria, el presidente de la Asociación de Promoción dos Investimentos aludió a las declaraciones del presidente gallego, Emilio Pérez Touriño, pero lo hizo para restarles importancia: «Diga lo que diga Galicia, siempre seremos amigos», ironizó, «respetamos la decisión que tomó la Xunta con el proyecto de Pescanova, y le pedimos que también respete la nuestra». En un año, Portugal ha cerrado inversiones extranjeras por valor de 950 millones en los sectores de acuicultura, siderurgia y energía.

Fuente: http://www.lavozdegalicia.es