Por: David Shamah.
Israel 21.
Traducción: Aquahoy.
“Hay un montón de peces en el mar” se decía antes, pero eso ya no es verdad. De hecho, según Dotan Bar-Noy, presidente de GFA (Grow Fish Anywhere) Advanced Systems, existen poco peces en el mar con cada año que pasa. “La sobrepesca es un problema grande generado por las personas, y en poco años, muchas especies de peces de agua de mar desaparecerán sino se hace nada”.

Bar-Noy y otros (mayormente ingenieros, biólogos marinos y otros técnicos) han encontrado una solución para la disminución del número de peces en el mar. En base al trabajo del científico israeli Dr. Yossi Tal y el profesor de la Hebrew University Jaap van Rijn, GFA desarrollo un “ambiente” fijado en tierra donde los peces pueden ser criados, sin tener que cambiar agua o tratándola químicamente.

“Denominamos a esto cero descarga” indicó Bar-Noy. “Nosotros usamos filtros biológicos y bacterias específicamente desarrolladas para tratar el agua de cultivo de los peces, sin descartar nada. El sistema puede ser establecido para criar peces de agua de mar en cualquier lugar del mundo, aun en el desierto” dijo Bar-Noy.

Las piscigranjas no son algo nuevo. A venido funcionando por años, permitiendo a los productores establecer ambientes controlados que aseguren una producción especifica de pescado, lo que les permite garantizar la entrega sin tener que preocuparse por el abastecimiento en el océano, contaminación, clima inclemente y otros factores que son difíciles de controlar.

Debilidades de las piscigranjas
Aun cuando contribuyen con la conservación de los peces en el mar, las piscigranjas tienen sus propios problemas, principalmente debido a la necesidad de circular el agua en las piscinas y tanques donde los peces son criados. La mayoría de las piscigranjas están ubicadas en lugares adyacentes a un cuerpo de agua, y sus descargas son vertidas al mar, y reemplazada con agua de mar “fresca”.

Mientras que los peces criados en cautividad no producen un incremento en la cantidad de desechos, en el mar esto puede disiparse en un área mucho mayor. Los desechos de los peces, con el nitrógeno y otros elementos concentrados en una área relativamente pequeña, hace que el agua bombeada no sea adecuada para los peces.

Debido a que los tanques están generalmente localizadas cerca a la costa, en aguas relativamente someras, los desechos tienden a asentarse en esta zona. Con el movimiento de las corrientes, las jurisdicciones cercanas son susceptibles de encontrar un número considerable de peces flotando en sus bahías y puertos, después de haber sido envenenados por la alta concentración de nitrógeno y de los nutrientes de las aguas descargadas de los tanques.

Este problema también es serio en algunas áreas donde las piscigranjas están prohibidas, a pesar de ser la única solución factible para combatir la sobrepesca, anunció Bar-Noy. Los sistemas de purificación se basan en sistemas de tratamiento eléctricos que son caros de instalar, y no son del todo efectivos. “Aun cuando ellos trabajen, los sistemas de purificación eléctrica son caros, y los peces producidos con estos sistemas serán mas costosos que los peces provenientes del mar”.

GFA es la única solución que elimina los problemas ambientales asociados con la piscicultura. Los tanques son llenados con agua, luego con peces y se agregan una mezcla de microbios para tratar los coproductos de desecho de la producción de pescado, en el tanque.

Solo se agrega agua para reemplazar el que se evapora, y los peces pueden crecer a través de su ciclo natural y permanecen en el tanque hasta que estén listos para el mercado. “Este es el sistema de cultivo de peces más eficiente” destacó Bar-Noy, “No hay contaminación, y no hay necesidad de peces en el mar. Solo se debe establecer los tanques con la tecnología GFA en cualquier lugar del mundo, y cosechar los peces cuando estén listos para el mercado”.

Hacia la eliminación del hambre mundial
Debido a que el sistema GFA usa bacterias baratas y fácil de producir para limpiar los tanques, el costo por criar los peces son totalmente competitivos a los peces criados en el mar, o en otras granjas, puntualizó Bar-Noy. Y los peces criados en tanques tienen un sabor uniforme. “Los peces del mar están sujetos a ciclos naturales climáticos de frío y calor, mientras que en las piscigranajas los peces pueden ser criados de forma constante, a una temperatura ideal. Los peces de GFA tienen aun una gran ventaja, debido a que el agua en donde crecen es siempre fresca, haciendo que los peces tengan un mejor sabor que los peces provenientes de otras fuentes”.

El sistema ha ha sido establecido en varios lugares en Israel, y la empresa gestiona una instalación de purificación en New York, que viene operando desde 2009. La instalación, la más grandes usando tecnología GFA, produce cerca de 100 t de pescado por año, mayormente de pescado de agua de mar como dorada, lubina, entre otros.

En la actualidad, GFA viene trabajando en la tercera generación de su sistema de purificación. Aun cuando la empresa fue fundada en el 2008, su tecnología fue desarrollada en un periodo de 20 años. “Mientras que las ideas estaban ahí por un tiempo, las técnicas de purificación se basaban en dispositivos eléctricos. Fue solo con el aumento de las técnicas de biotecnología que fuimos capaces de desarrollar la bacteria  que nos permita una purificación más barata” explicó Bar-Noy.

El sistema resultante permite una alta capacidad de producción de pescado, tan alto como 100 kg/m3 de pescado (220 lbs de pescado por 35 pies cúbicos). Las piscigranjas pueden ser establecidas en cualquier lugar, incluido ciudades grandes, donde los peces pueden ser comercializados el mismo día en que son cosechados, permitiendo a los productores eliminar el tiempo y los costos de transporte.