Lisboa (La Voz de Galicia). Pescanova no es la única multinacional de la acuicultura que ha clavado su mirada en la costa portuguesa. La noruega Stolt Sea Farm, que mantiene dos piscifactorías en Galicia, se ha interesado por la zona de Mira, donde el grupo vigués invertirá 140 millones de euros para construir la mayor granja de rodaballo del mundo.

 

Portavoces de la Cámara Municipal mirense han admitido haber recibido en los últimos meses peticiones de los directivos de Stolt para analizar posibles localizaciones en el entorno del complejo previsto por Pescanova. De materializarse, sería la segunda granja de cultivo de Stolt en Portugal. Ahora mismo, mantiene abierta una pequeña piscifactoría, a escasos 20 kilómetros de Mira, que produce 300 toneladas de rodaballo al año.

Portavoces de la firma noruega reconocieron ayer su interés por nuevas ubicaciones en Portugal. Stolt Sea Farm es la segunda productora gallega de peces criados en cautividad. En sus dos plantas abiertas en Galicia factura cada año unas 2.000 toneladas de especies planas, dos tercios de su producción mundial (cifrada en el entorno de las 3.000 toneladas). Directivos del grupo aclararon que, por ahora, no hay un proyecto concreto para Portugal, y matizaron también que, si llega a fraguarse alguno, no sería a costa de los dos anunciados en Galicia. Stolt está pendiente del mapa sectorial que la Xunta presentará en junio para optar a la construcción de dos nuevas granjas con capacidad, cada una de ellas, de 2.000 toneladas. Estas plantas le permitirían triplicar su negocio en la comunidad.

En Portugal, Stolt aspira a contar con un complejo de similares dimensiones (2.000 toneladas). Portavoces de la firma explicaron que en su pequeña piscifactoría actual no hay posibilidad de crecimiento, lo que los está obligando a fijarse en emplazamientos alternativos para, a medio plazo, crecer en el país vecino. La firma noruega tiene a la península Ibérica como su principal destino inversor en todo el mundo. Actualmente, además de las granjas de Galicia y Portugal, únicamente gestiona piscifactorías en la costa francesa y en Noruega.

El presidente de la Asociación para a Promoción dos Investimentos, Basilio Hortas, declaró el jueves en Lisboa la «plena disposición» del Gobierno portugués para facilitar la implantación de nuevos proyectos en el sector de la acuicultura. «Pescanova abrió el camino, pero para nosotros se trata de un sector estratégico», dijo.

Apoyo ministerial

En una línea similar se expresaba el ministro de Economía e Innovación, Manuel Pinho, durante la firma del contrato con Pescanova para la puesta en marcha del proyecto de la planta de Mira. El también vicepresidente de Portugal aseguró que el Ejecutivo luso facilitará el crecimiento del sector acuícola, «porque reúne las características de innovación, tecnología y desarrollo sostenible del medio ambiente por el que apuesta el Gobierno».

El desembarco de Pescanova, luego del encontronazo insalvable con la Xunta de Galicia en cabo Touriñán, doblará la producción acuícola de Portugal, que ahora mismo no llega a las 8.000 toneladas de peces de cultivo y que, con la puesta en marcha del complejo de Mira, alcanzaría las 15.000.

El interés de Stolt Sea Farm por la misma zona no implica que los proyectos de la multinacional noruega lleguen a alcanzar la envergadura del anunciado por Pescanova. «Nosotros desarrollamos granjas de un máximo de 2.000 toneladas, señaló ayer un representante de la compañía noruega.

Fuente: http://www.lavozdegalicia.es