Por: Michael V. McGee*
El catfish asiático, Pangasianodon hypophthalmus, comúnmente conocido como pangasius, ha alcanzado un impresionante éxito como un especie acuícola comercial. Sus niveles de producción y distribución en los mercados internacionales son ahora similar a la de otras especies establecidas como líderes en la acuicultura, como por ejemplo tilapia, camarón blanco y salmón. Mientras que los mercados internacionales para estas últimas especies se ha desarrollado y madurado en los últimos 20 años, la acuicultura del pangasius en los mercados internacionales se han desarrollado en la última década.

El pangasius es nativo del sudeste de Asía y más del 90% de la producción comercial se da en Vietnam, donde la producción actual se encuentra en alrededor de 1.3 millones de toneladas por año, con un valor de exportación que supera el billón de dolares. Debido al éxito comercial del pangasius otros países asiáticos en las regiones tropicales están adoptando o expandiendo su cultivo. En la actualidad, no existe una producción comercial de pangasius en el occidente.

Los principales mercados para el pangasius se vienen estableciendo en Europa, EEUU, Rusia y Europa del Este, aunque el producto es exportado a más de 100 países en todo el mundo; sin embargo, hay que destacar el rápido crecimiento de los mercados para el pangasius en América del Sur y América Central. México se ubica actualmente como el quinto mayor importador de pangasius en el mundo, mientras que otros países latinoamericanos como Colombia, Brasil y Costa Rica han registrado un notable incremento en los últimos años. Ironicamente estos países latinoamericanos son conocidos como productores a mayor escala de tilapia, para el consumo doméstico y la exportación.

Tilapia y pangasius son especies de acuicultura de agua dulce con el potencial de competir en mercados similares. La creciente importación de pangasius por parte de los países latinoamericanos que desarrollan acuicultura crea circunstancias donde la introducción de este producto puede impactar negativamente el desarrollo futuro de la acuicultura, el establecimiento de productores, las ventas domésticas y los ingresos generados por las exportaciones. El desafío para la acuicultura tropical en el occidente es como responder a las crecientes importaciones de pangasius. Existen tres alternativas que pueden ser considerados.

Permitir que las importaciones de pangasius continúen y determinar que es el nivel para estabilizar los mercados.
Establecer políticas proteccionistas a través de la aplicación de tarifas, cambios en las regulaciones sanitarias o mediante la creación de una imagen negativa del producto pangasius.

Tomar la decisión de competir mediante la introducción del pangasius como una nueva especie acuícola.

La primera opción es un normal curso de acción cuando los productos de pangasius empiezan a aparecer en el mercado. Debido a que las importaciones de pangasius se incrementan, en algunos casos ellos pueden alcanzar niveles en el cual generan una retroalimentación negativa, usualmente de los acuicultores locales o por los pescadores que se sienten amenazados por la competencia. Esto obliga a que muchas naciones importadoras adopten la segunda opción y creen obstáculos a un futuro incremento en la importación.

EEUU permitió el ingreso de las importaciones de pangasius libre de impuestos hasta el 2002 cuando las quejas de los productores domésticos de catfish dieron origen a una solicitud de tarifas anti-dumping y se dio una ley para prevenir que el pangasius sea etiquetado como catfish. El continúo crecimiento de las importaciones de pangasius en EEUU ha dado como resultado la aplicación de tarifas más restrictivas, así como cambios en los protocolos de inspección. Brasil estableció relaciones comerciales con Vietnam pero acaba de bloquear las importaciones de pangasius alegando preocupaciones por la calidad del producto, mientras que admite consideraciones adicionales con respecto a la competencia con la pesca y los productos acuícolas locales.  Recientemente México bloqueo el ingreso de embarques de pangasius de Vietnam y tilapia de China citando como motivo una contaminación con cólera. Ejemplos adicionales de gobiernos que restringen las importaciones de pangasius se dan en Egipto, Rusia, Italia y España, entre otros. La mayoría de estos casos citan preocupaciones sanitarias como la principal razón para prohibir temporalmente las importaciones.  Mientras que en la mayoría de circunstancias las importaciones son reasumidas, la publicidad negativa creada por estos eventos tiende a afectar la percepción del consumidor con respecto al producto, afectando las importaciones adicionales. El espectro de proteccionismo es inherente en muchas de estas maquinaciones con respecto a las importaciones, pero se da por la simple razón de que el pangasius es una especie acuícola verdaderamente superior en términos de producción y comercialización. En este contexto, un caso razonable puede ser de hecho considerar la opción tres; la introducción de pangasius a las áreas tropicales adecuadas en el hemisferio occidental.

Introducción del pangasius

La introducción de nuevas especies para la acuicultura siempre incrementa las preocupaciones relacionadas a los potenciales impactos ambientales. La evaluar la sustentabilidad de la introducción del pangasius a las áreas tropicales de Latinoamérica es útil compararlo con la tilapia, especie que ha sido ampliamente introducida en la región en los últimos 40 años. La tilapia exhibe muchas características positivas para la acuicultura, pero también es conocida como una especie altamente invasora. Siempre la que la tilapia ha sido introducido en en las regiones tropicales del mundo han establecido poblaciones asilvestradas. Ellas han desovado naturalmente en un amplio rango de hábitats acuáticos, y maduran y se reproducen precozmente, conduciendo a una sobrepoblación indeseada de peces que no tienen el tamaño comercial. Ellos proveen un intensivo cuidado paterno para asegurar una alta supervivencia de los jóvenes y perturban el hábitat con un comportamiento territorialista. Además, ellos pueden depredar a otras especies de peces e invertebrados. A pesar de estos atributos negativos, las introducciones de tilapia se han considerado que tiene impactos positivos cuando los factores socio-económicos, además de los factores ambientales, han sido evaluados.

Pangasius no ha sido introducido para la acuicultura fuera de las regiones tropicales de Asía, aunque ellos están disponibles como especies ornamentales en muchos países. No se ha informado que P. hypophthalmus desove de forma natural fuera de sus históricas áreas del desove en el río Mekong del sudeste de Asía. Aun en su hábitat nativo, la reproducción con propósitos de acuicultura depende en el desove inducido por la hormonas. Ellos no se reproducen en los estanques y requieren de 2 a 3 años para alcanzar la madurez sexual. Los pangasius producidos a través de la acuicultura son normalmente cosechados a una edad de 6 a 8 meses, antes de que alcancen la madurez sexual. Bajo condiciones naturales de cultivo ellos son principalmente omnívoros bentónicos nutriéndose de bacterias, detritus, material vegetal e invertebrados que están presentes en los sedimentos. Ellos pueden crecer hasta los 20 kg y vivir más de 20 años, pero no son depredadores obligados de otras especies de peces. El pangasius es altamente fecundo y puede producir más de 60 000 huevos/kg, pero no provee el cuidado paternal para los huevos y alevinos. La larva, que eclosiona en 24 h y solo tiene 3 mm de longitud, son dispersados por las corrientes de los ríos y son altamente vulnerables a la predación y la mortalidad natural. El pangasius no perturba los hábitats durante el desove y no exhibe comportamiento territorial impactando a otras especies de peces. Basado en estos criterios, el pangasius es más benigno que la tilapia y puede representar un menor riesgo como una especie introducida en la acuicultura.

La creciente importación de pangasius para la acuicultura tropical de naciones del hemisferio occidental, como México, Brasil, Colombia y Costa Rica, presenta un inmediato desafío para la industria de la acuicultura, la misma que podría beneficiarse de la diversificación con la finalidad de sostener el desarrollo. Actualmente, el pangasius viene siendo cultivado por Caribe Fisheries Inc. en Puerto Rico, y recientemente ha sido introducida a República Dominicana, Haiti y Jamaica. En México, el pangasius esta disponible como una especie ornamental y su interés por el potencial para la acuicultura es enorme. Otros países en la región están considerando seriamente las especies potenciales; sin embargo, esta iniciativa proviene del sector privado, quien no puede iniciar el cultivo de pangasius sin la aprobación del gobierno. Idealmente los gobiernos en cada país, en conjunto con los productores interesados, deben desarrollar un plan para la evaluación del pangasius, el mismo que incorpore las mejores prácticas acuícolas que ya vienen siendo establecidas para otras especies. De esta forma, los riesgos de los impactos negativos en el ambiente o en la economía pueden ser minimizados, mientras que se permite el desarrollo de una industria organizada y sustentable.

La determinación final de la importancia del pangasius en el futuro desarrollo de la acuicultura en Latinoamérica aun queda por ver. La actual demanda por el producto en el hemisferio occidental es fuerte y en realidad el pangasius puede tener un rol importante en fortalecer y diversificar la industria de la acuicultura en la región. Esta oportunidad debe ser evaluada para determinar el potencial para satisfacer los desafíos presentados por las crecientes importaciones de Asia, mientras que se contribuye con e objetivo general de incrementar la producción de una acuicultura sustentable en todo el mundo.

*Caribe Fisheries Inc.
Lajas, Puerto Rico
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