Recife. El coordinador de maricultura, de la Secretaria Especial de Acuicultura y pesca, Felipe Matarazzo Suplicy, defendio la nueva política del gobierno para impulsar el desarrollo sostenible de la crianza de camarón, principalmente en el Noreste.

 

El coordinador participio de la inauguración del 1er Seminario de Producción Integrada de Camarón Cultivado, que reúne a productores, empresarios, investigadores y representantes de instituciones para debatir temas como seguridad alimentaria y el establecimiento de normas en las etapas de producción, embalaje, almacenaje y comercialización del producto. Durante el evento se instaló en Grupo Gestor para elaborar normas para el proceso de certificación de la carcinicultura sostenible.

Suplicy dijo que necesario realizar la zonificación de las áreas propicias para el cultivo de crustáceos, mejorar el entrenamiento de los productores en buenas prácticas de manejo y regularizar la certificación de los carcinicultores envueltos en la actividad.

“La política de gobierno se basa en los principios internacionales de la carnicicultura responsable, contenido en una publicación elaborada por la FAO” explicó.

Asimismo, Suplicy reconoce que la valorización del real frente al dólar viene perjudicando las actividades de exportación de camarón. Además admitió que el sector precisa de crédito para agregar un mayor valor agregado al producto y ampliar la aceptación en los mercados nacional e internacional.

El vicepresidente de la Associação Brasileira de Criadores de Camarão (ABCC), Itamar Rocha, indicó que debido a la pérdida de competitividad del producto en el mercado externo, el sector, que empleaba 55 mil trabajadores en el 2003, debió prescindir del 50% de su personal. La producción de camarón cayo de 60 mil toneladas en el 2003 a 33 mil toneladas en el 2006, informó Rocha.

Rocha dijo que además de enfrentar la competencia del crustáceo cultivado en los países de Asia, los criadores de camarón en Brasil tuvieron una reducción de 40% en su renta resultante de la comercialización del producto en el exterior, debido a la desvalorización del dólar y el aumento de los costos de mano de obra y logística. Una salida para superar la crisis, según el productor, es producir camarón diferenciado, con calidad, sanidad, responsabilidad y compromiso social, que tenga una certificación.