HERMOSILLO (El Economista).- El Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) trabaja en el diseño, elaboración y evaluación de productos pesqueros de alto valor agregado que están listos para ser escalados a nivel industrial.


El investigador del CIAD, Juan Carlos Ramírez Suárez, subrayó que el avance en el cultivo de camarón, moluscos y peces no se ha complementado con la integración de nuevos procesos y líneas de producción de productos novedosos y con mayor valor agregado.

Por esa razón, expuso el integrante del Laboratorio de Bioquímica y Calidad de Productos Pesqueros de la Coordinación de Tecnología de Alimentos de Origen Animal del CIAD, un grupo de investigadores se ha dado a la tarea de trabajar sobre ello.

Entre las propuestas planteadas, explicó, se encuentran la elaboración de embutidos como salchichas, bolognias, mortadelas, jamones y patés que pueden ser elaborados a partir de calamar gigante, pedacería de tilapia y camarón de rezaga, entre otros.

Además, se han creado productos tipo 'delicatesen' a base de pasta de pescado y camarón cocido, así como otras creaciones a base de crustáceo, como son camarón cocido y ahumado listo para consumirse en presentaciones de refrigerado y congelado.

Asimismo, se han elaborado restructurados a base de camarón roca, con forma de camarón de tallas U-10 y U-15 listo para su consumo con el sabor y textura característico de un camarón cocido o cocido y empanizado.

Ese alimento, expuso el investigador, competiría en el mercado con el producto 'imitación camarón' elaborado a partir de surimi, cuyo sabor y textura no se parecen en nada al producto que pretende imitar.

Agregó que otros productos han sido hamburguesas pre-cocidas de camarón, elaboración de salchichas de calamar gigante y hay también una línea de productos a base de ostión congelado, escalopas, jaiba e hidrolizados de pescado.

Destacó que esos productos alimenticios podrían competir con productos existentes y sumamente exitosos en el mercado internacional.

Ramírez Suárez precisó que se ha trabajado también en la línea de productos secos, ya sea por secado convencional o por liofilizado, a partir de almeja mano de león que ya existe actualmente y que tiene amplia demanda en Japón y China.

Entre otros productos, obtenidos a partir de subproductos de la pesca, se ha trabajado en la extracción y caracterización de aceite de hígado de mantarraya y tiburón, aceite sumamente estable derivado de su contenido de tocoferoles y carotenos.

Ese aceite es de alto contenido de ácidos grasos esenciales omega-3, importantes en la alimentación y nutrición humana y animal.

Además, el mercado internacional del aceite de hígado de pescado es amplio y dinámico e incluye la industria farmacéutica, alimentaria, alimento para animales, pinturas y lubricantes.

La actividad pesquera de México, dijo, requiere replantear sus estrategias de desarrollo a corto plazo con propuestas innovadoras y de alto impacto, para posicionarla con mayor presencia y competitividad en los mercados doméstico y de exportación.