Un grupo de empresarios portugueses va a invertir 80 millones de euros en la construcción de una biorefineria en Sines, en donde se realizará una experiencia piloto en la producción de biodiesel a partir de microalgas.

 

La construcción de la refinería de Green Caber, ha sido declarado Proyecto de Interés nacional (PIN), y se iniciará este año, para estar operativa a inicios del 2009.

La biorefineria esta proyectada para producir 250 mil toneladas de biodiesel por año, destinado al mercado nacional, a partir de soya, colza y girasol, y también se va a apostar por las algas como materia prima.

El uso de las algas para producir biodiesel, explica Pedro Sampaio Nunes, uno de los socios de Green Caber, va a revolucionar el mercado, debido a que combina la producción de combustibles con el combate a las emisiones de dióxido de carbono (CO2).

Más en menos espacio

Las ventajas son varias. El área ocupada por estos microorganismos es mil veces inferior, para la misma producción, con los cultivos tradicionales. El uso de las microalgas retira la presión sobre los precios de los productos agrícolas usados en la industria tradicional, un problema que podría derivar en un incremento del costo de los alimentos.