Donosita (Noticias de Gipuskoa). Los terrenos de la central de Lemoiz podrían albergar una piscifactoría para el cultivo de diversas especies marinas y cría de alevines en la que, en un principio, estaría interesada la empresa La Bacaladera de Irun, según los planes que maneja el Gobierno vasco para dar una solución útil a esta superficie, al margen de la instalación energética alternativa que será con toda probabilidad una central de ciclo combinado.

 

En las conversaciones que el Gobierno vasco ha mantenido con el ministerio de Industria, propietario de los terrenos de la central de Lemoiz, se ha planteado buscar una salida a ese gran espacio que quedará sin utilidad, ya que la superficie de la central de ciclo combinado ocupará aproximadamente unas 10 hectáreas.

Según ha podido saber NOTICIAS DE GIPUZKOA en fuentes conocedoras de las conversaciones se ha planteado la necesidad de que una parte de la superficie de Lemoiz tenga una actividad económica complementaria, como puede ser la de una piscificatoría, aprovechando las instalaciones de la central ya construidas y la calidad de las aguas de la cala Basordas, donde se ubica el terreno, así como la puesta en marcha de un gran parque ecológico y zona verde con una superficie de más de 100 hectáreas.

La instalación de la piscifactoría cuenta con el apoyo del departamento de Agricultura del Gobierno vasco, el Centro Tecnológico de Investigación Marina y Alimentaria Azti y el propio ayuntamiento de Lemoiz que es el principal interesado en que la parte de la central próxima a la costa sea cedida al municipio para la instalación de este complejo acuicultor.

Los promotores de la iniciativa se han puesto en contacto con la empresa irundarrra La Bacaladera, una de las más importantes en el sector de la transformación y comercialización de pescado del Estado, que está estudiando la posibilidad de formar parte de este proyecto que puede tener un gran futuro no sólo por producir crías de alevines de pescados de cultivo, sino como centro de experimentación para el desarrollo de otras especies que, por el calentamiento de las aguas, se desplazan a lugares más remotos de los centros de consumo o están en una fase previa a su extinción.

La puesta en marcha de piscifactoría no tendría demasiados problemas de inicio, ya que utilizaría el embalse de alimentación de agua que se construyó para alimentar la central y aprovecharía las tomas de refrigeración del agua de mar, a las que estaría permanentemente conectada.

Otro de los elementos que hace del lugar uno de los sitios más adecuados para el desarrollo de una instalación acuicultora es la limpieza de las aguas de la Cala Basordas, un lugar que lleva protegido desde hace más de 30 años, cuando se construyó la central de Lemoiz.

El desarrollo del proyecto de la piscifactoría está todavía en fase de análisis y se están realizando los pertinentes estudios y girando las visitas necesarias sobre el lugar para conocer de modo preciso las dificultades y ventajas que podría tener una instalación de este tipo.

La piscifactoría de Lemoiz podría ser una instalación de referencia importante en el campo de la explotación e investigación de las especies marinas, ante el cambio climático y el calentamiento de las aguas que hace que especies como el bacalao se desplacen hacía aguas más frías del planeta, con el consiguiente aumento de los costes, así como el deterioro que están experimentando nuestras pesquerías.

Fuente: http://www.noticiasdegipuzkoa.com