Como el mayor productor de camarón en el mundo, Tailandia emplea tecnología de cultivo de camarón avanzada como el cultivo bio-seguro, un sistema que incrementa la producción y asegura una alta calidad. Sin embargo, los productores gestionan sus granjas de forma diferente, dependientes de su capital.

El atractivo precio del camarón tailandés a empujado a que los productores críen más camarón en el intento de obtener mayores ganancias. Pero el rápido crecimiento de las áreas de cultivo podrían dañar el negocio debido a que los productores podrían ignorar la calidad y generar una sobre-abastecimiento, lo que generará problemas cuando los precios caigan, advirtió Somsak Paneetatyasai, Presidente de la Thai Shrimp Association.

“Sentimos que los productores están incrementando su producción mediante la expansión de las áreas de cultivo o sembrando más camarones en los estanques” dijo Somsak. “En este camino, la producción no será tan alta como se espera y por otro lado esto podría afectar la calidad y la tasa de supervivencia del camarón”.

“Esto destruirá la era dorada de los negocios camaroneros tailandeses y al final los productores enfrentarán pérdidas en vez de obtener ganancias” destacó Somsak.

Somsak sugiere que los productores deben considerar seriamente si ellos puede expandir las áreas de cultivo para una producción más alta. Ellos deberían concentrarse en la calidad para mantener no solo la confianza de sus clientes, sino también precios altos.

Las exportaciones camaroneras generan entre 1,0 a 1,5 millones de empleos en granjas, hatcheries, plantas de procesamiento y negocios de exportación. Entre 35 000 a 50 000 productores tienen granjas camaroneras en Tailandia. El año pasado, el valor de lo exportado alcanzó aproximadamente US$ 3,3 billones. El principal productor de exportación fue el camarón tigre negro.

El incremento de precios en el camarón se derivan de dos factores claves que han causado el desabastecimiento mundial: la diseminación del virus IMNV (virus de la mionecrosis infecciosa) en Indonesia y Brasil, los principales competidores de Tailandia; y el derrame petrolero en el Golfo de México.

Somsak puntualizó que Tailandia tiene el potencial de duplicar la producción, pero dijo que esto podría empujar los precios mundiales hacia abajo. De hecho, Tailandia necesita precios estables para que el negocio crezca.

Hace pocos años, la asociación solicitó una mayor cooperación de los productores para gestionar su gestión, en vez de expandirla rápidamente.

El objetivo de la política es limitar la producción camaronera tailandesa en 640 000 t/año para balancear la demanda y abastecimiento del camarón tailandés y crecer sustentablemente en términos de precios.

“La asociación ha realizado presentaciones en las principales áreas de producción para mejorar en entendimiento de la estrategia” dijo Somsak.

Tailandia tiene un objetivo de exportación de camarón de 400 000 t este año, en comparación con las 380 000 t del año pasado. La producción mundial de camarón promedia las 4,5 millones de toneladas, de esto, el camarón de cultivo representa 2,5 millones y el resto es capturado en el mar.

Somsak ha seguido de cerca la industria camaronera en los últimos 10 a 15 años y ha visto grandes cambios. Los más importante, los precios han caído 30%, lo que esta en línea con la tasa de cambio de Bt45 a Bt30 por dólar.

“Es significativo de que la industria camaronera tailandesa ha cambiado del camarón tigre negro a camarón blanco o 'vannamei', el cual representa más del 90% del abastecimiento, mientras que el camarón tigre negro y el silvestre comparte el resto” indicó Somsak.

Durante el período, el uso del camarón blanco ha incrementado las producciones de 800-900 kg por hectárea a 1500 – 2000 kg/ha. Con la nueva tecnología, mejor semilla y buenas prácticas de gestión las granjas tienen tres cosechas por año.