Vigo (El Correo Gallego). La salida a escena de numerosas voces "no autorizadas" sobre los planes de futuro de Pescanova en Galicia motivaron que la firma de alimentación enviase en la noche del jueves una nota aclaratoria a la Comisión Nacional del Mercado de Valores en la que descarta nuevas inversiones a corto plazo en Galicia y dibuja su estrategia a corto plazo. Manuel Fernández de Sousa, presidente de la empresa, culpó ayer de su renuncia a desarrollar nuevos proyectos en Galicia a "los desacuerdos entre las distintas Consellerías de la Xunta" y matizó las declaraciones del presidente de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, en las que éste afirmaba que la suspensión de los proyectos afectaba únicamente a Xove, pero no a Ribadeo.

 

"Estamos a la espera de un plan sectorial que garantice la viabilidad de nuestros proyectos, pero hay discrepancias entre las consellerías de Política Territorial, Medio Ambiente y Pesca y por el momento no hay expectativas de que vaya a haber un plan sectorial, por lo que no habrá nuevas instalaciones", apuntó Fernández de Sousa.

 

Rematar Xove

Precisó que a causa de esta carencia sólo van a culminar la inversión prevista en Xove, comunicada a la CNMV, pero no acometerán ninguna otra. "Ya comunicamos a la Comisión Nacional del Mercado de Valores que estamos acabando la ampliación de Xove, que ahora mismo es la mayor piscifactoría del mundo, a la espera de que se construya la de Mira, en Portugal, que será entonces la mayor. Xove tiene una producción de 3.200 toneladas y Mira producirá 7.000".

 

El presidente de Pescanova subrayó que "necesitamos terrenos que cumplan nuestros planes de inversión, y si no se pueden desarrollar en un sitio habrá que hacerlos en otro" y afirmó que tienen ya varias alternativas: "Tenemos en estudio bastantes sitios en los que invertir, pero entendemos que en Galicia se dan las condiciones para tener una industria competitiva". La decisión de Pescanova, expuesta en el comunicado, frena la puesta en marcha de dos piscifactorías que producirían 4.700 toneladas de pescado al año en A Mariña y pone en peligro el liderazgo mundial de Galicia en materia acuícola. La inversión prevista para todas rozaba los 60 millones de euros.

 

El pulso entre Pescanova y la Xunta arrancó con la paralización por parte de ésta del proyecto en cabo Touriñán por estar situado en terrenos de la Red Natura. La semana pasada Fernández de Sousa selló su compromiso de instalar esa planta en Mira (Portugal) e invertir allí 140 millones de euros para producir 7.000 toneladas de rodaballo, aunque se podrían alcanzar las 10.000. Las obras, que subvencionará en gran parte -se habla de 45 millones- el Gobierno luso, comenzarán a finales de año.

 

Fuente: http://www.elcorreogallego.es