Santiago (Economía y Negocios). Una dura acusación en contra del empresario Douglas Tompkins efectuaron las empresas asociadas a SalmonChile.

 

 

Según aseguran, en los últimos días detectaron en el Lago Llanquihue el ingreso clandestino y subrepticio al interior del área de centros de cultivo de personas que se movilizaban en embarcaciones sin identificación, y quienes al ser requeridas justificaron su acción en haber sido contratadas por la Fundación Pumalín, en su condición de "científicos".

 

"Estas personas estaban desarrollando actividades desconocidas en el interior de áreas concesionadas, y al ser descubiertas explicaron que se encontraban tomando muestras y haciendo análisis", explicaron en un comunicado, agregando que "este tipo de conductas no son normales, no pertenecen a la cultura de nuestro país ni a la lógica de operación e incorpora una señal agresiva en la sociedad sureña".

Según explican, las concesiones de acuicultura que amparan los centros de cultivo son lugares entregados a particulares para un fin productivo, contemplan la realización de permanentes muestreos y análisis para cumplir con la legislación vigente. Los titulares de estos centros entregan toda la información que las leyes y los reglamentos obligan y requieren permanentemente, exponiéndose a perder la concesión en que se opera quien no cumpla con estas obligaciones. Este es el marco legal vigente, el que respetamos y nos obliga y que las autoridades regularmente se encargan de fiscalizar, adoptando las medidas pertinentes que resulten de esa fiscalización.

“No aceptamos intromisiones no autorizadas y clandestinas por parte de alguien que contrata a supuestos “científicos”, para realizar “investigaciones”, con metodologías desconocidas y fines ignorados. Chile tiene una institucionalidad, leyes, reglamentos y autoridades que existen y funcionan, no aceptamos reglas, instituciones ni fiscalizaciones paralelas e inventadas por quien cree que el mundo empieza y termina bajo su decisión: eso será en otro país, pero no en Chile”, aseguraron.

El gremio salmonero expresó su categórico rechazo a las acciones, asegurando que se trata de una forma más de emprender las ya conocidas campañas de desprestigio “de una industria valorada nacional e internacionalmente”. Por ello, estudiarán atentamente el tema, persiguiendo las responsabilidades de todos los involucrados.

Fuente: http://www.economiaynegocios.cl