Por: Agustín Pompa
Sinaloa (El Debate). Con perspectivas bastantes alentadoras en cuanto a producción, las cosechas de camarón ya se iniciaron en el norte y centro de Sinaloa.

 

En promedio, se estima que los acuicultores cosecharán 900 kilogramos por hectárea y que se superará, o al menos mantendrá, la meta del año pasado, cuando se lograron obtener 34 mil toneladas del crustáceo.

A estas alturas, los acuicultores están optimistas porque el camarón está libre de enfermedades, pero se encuentran seriamente preocupados por un detalle muy importante y delicado a la vez: el mercado de los precios está muy, pero muy mal.

Y para dar un ejemplo de ello, cada kilogramo de camarón de 16 gramos se cotiza en 45 pesos, cuando lo normal sería que se vendiera en 65 pesos.

La caída en los precios es resultado de las enormes importaciones de camarón asiático y al manipuleo de los precios por parte de los intermediarios.

"La verdad es que los acuicultores viven un momento demasiado difíciles", dice Roberto Arozemena Villarreal.

El director del Instituto Sinaloense de Acuicultura hace una evaluación del comportamiento de la acuicultura y explica que en Sinaloa hay sembradas entre 18 y 19 mil hectáreas de camarón.

Sólo en una mínima parte de esa superficie se está cosechando, pero la situación cambiará a partir de julio, cuando se estima que las labores se generalizarán.

Indica que el camarón que se aportará al mercado es de excelente calidad, pues no fue afectado por el síndrome de taura, la mancha blanca ni otras enfermedades que se habían convertido en un gran riesgo para los acuicultores.

"Esas enfermedades se han logrado desterrar gracias a las medidas y acciones sanitarias que han implantado los acuicultores. Hoy por hoy, el camarón que ellos aportan es el mejor del país", dice.

El funcionario del gobierno de Sinaloa reconoce que dependiendo de las acciones que se instrumenten dependerá que a los acuicultores les vaya bien.

"Nosotros les hemos recomendado que tegan cuidado en la comercialización y que de ser posible se esperen a que el mercado reaccione", señala.

Indica que otra de las propuestas que se plantean es que traten de vender el camarón bajo el sistema de pignoración, lo que implicaría embodegar el producto hasta que hubiera una reacción en los precios.

Sin embargo, reconoce que esta meta difícilmente se logrará si no se tiene el apoyo de las instituciones habilitadoras.

"Creo que los bancos deberían de establecer un esquema mediante el cual facilitarán la comercialización del crustáceo y se garantizará la recuperación de los créditos sin golpear al acuicultor. En resumidas cuentas, eso sería pignorar el camarón y a todos les iría bien", dice.

Al igual que el ISA, el Fideicomiso Instituido en Relación con la Agricultura (FIRA) plantea la necesidad de que el camarón se pignore para superar la emergencia que viven los acuicultores.

La idea es buena, pero hay un problema: en Sinaloa no existe la suficiente infraestructura para almacenar las 34 mil toneladas que se cosecharán.

"Debemos ir pensando en crear las bodegas que se necesitan y, en ese aspecto, nosotros podemos intervenir en apoyo de los acuicultores", dice Luis Dionisio Espinoza Quintero, representante del FIRA en la zona norte.

Indica que si no se adoptan decisiones de esa naturaleza, será difícil que la acuicultura se desarrolle. "Si se establecen bodegas, los acuicultores venderán el camarón en el mejor momento y, económicamente, les irá bien", dice.

Fuente: http://www.debate.com.mx