(La Hora). Cuatro estudiantes del Instituto San Francisco, de Zamora, desarrollaron un proyecto para el cultivo de ranas silvestres comestibles.

Karla Aguirre Esparza, Valeria León Rodríguez, Paula Macanchí Rodríguez y Liliana Saetama Barros, con la asesoría de su profesor Roosvelth Carrión, desarrollaron el proyecto como una alternativa socioeconómica de las poblaciones rurales del cantón Zamora.

Además, las estudiantes pretenden evitar la extinción de especies faunísticas como insectos, anuros, etc., explotando la rana toro (Rana Catesbeiana), y reemplazándola con especies silvestres de la región.

Las investigadoras indican que en las zonas rurales existen ranas silvestres que sirven para el consumo diario y además cuentan con un gran valor proteínico. Estas especies han sido consumidas en especial en algunas comunidades shuar, hace un buen tiempo.

Cabe indicar que a más de obtener carne de la rana, se puede utilizar su piel para confeccionar cinturones, carteras, guantes, billeteras, trajes de baño, etc.; la grasa de las vísceras sirve para elaborar cosméticos y alimento para peces; los ojos, después de ser tratados conservan su color y se los utiliza en los juguetes; de los intestinos se puede obtener hilo quirúrgico.

A criterio de las estudiantes, los constantes procesos de transculturización de las comunidades, podría ser un factor que provoque el rechazo de este proyecto, y en caso de iniciarse, podría no culminar con éxito. Por ejemplo, la mayoría de la población shuar es joven y nunca han practicado este hábito alimenticio.

De otro lado, la deforestación, contaminación del aire, suelo y agua, el calentamiento global, etc., han causado la disminución de las ranas comestibles.

Sin embargo, las estudiantes recomiendan aplicar las medidas técnicas adecuadas en la crianza de ranas comestibles silvestres para evitar la sobre población de especies.

Asimismo, solicitan a las entidades y profesionales del ramo, ampliar la investigación y analizar la carne de las ranas silvestres a fin de recomendar o no su consumo masivo.

Fuente: http://www.lahora.com.ec