Por: Milthon Lujan Monja.
CHIMBOTE, Perú.- Sysco y Target, las principales cadenas de ventas minoristas de alimentos en EEUU acaban de anunciar su compromiso con la comercialización de alimentos de origen acuático sustentables; por otro lado, McDonald en el Reino Unido anunció la inclusión de la eco-etiqueta en los productos que comercializa, ¿Se impone la certificación?

Lo que hasta hace algunos años parecía ser una tendencia más en el mercado de los alimentos de origen acuático, se esta convirtiendo en una realidad: la certificación por terceras partes. En otras palabras, ya no vasta sólo con los permisos del tipo de seguridad de los alimentos o trazabilidad para comercializar los alimentos de origen acuático en los principales mercados, también se deben incluir certificados de que los alimentos provienen de fuentes sustentables, ya sea de pesca o acuicultura.

La comercialización de alimentos certificados viene siendo adoptada por las principales cadenas de suministros de alimentos en el mundo; con la finalidad de asegurar al consumidor final que el producto que compra, cuenta con una serie de “beneficios” ambientales y sociales. Aun cuando la certificación es un proceso “voluntario”, las exigencias de los consumidores, a través de las cadenas de supermercados, la están convirtiendo en obligatorio.

Existen una serie de estándares; no obstante, los que están obteniendo una mayor aceptación y son más difundidos para los alimentos de origen acuático (pesca o acuicultura) son: Marine Stewardship Council (MSC), GLOBALGAP, Global Aquaculture Alliance (GAA), Friend of the Sea (FOS), Naturland y Aquaculture Stewardship Council (ASC).

Sin embargo, también debemos mencionar que los estándares son diversos y de diferentes nivel de exigencia. A inicios de año, FAO aprobó “Directrices técnicas para la certificación en acuicultura” para orientar el desarrollo, organización e implementación de sistemas confiables de certificación de la acuicultura. Las directrices incluyen temas relevantes como: salud y bienestar animal; inocuidad alimentaria; integridad ambiental y aspectos socioeconómicos asociados con la acuicultura. Con esta directiva FAO busca establecer criterios mínimos para el desarrollo de sistemas de certificación, pero sobre todo que se han homologables.

¿Cuál sistema de certificación elegir? La respuesta va a depender del mercado, al cuál va dirigido su producto y de las exigencias que le haga el comprador o distribuidor. No obstante, MSC, GLOBAL GAP y GAA vienen liderando las preferencias.

Los procesos de certificación no serán ningún problema para las medianas y grandes empresas en acuicultura, debido a que pueden cubrir los costos de la implementación de los sistemas de gestión; sin embargo, para los pequeños productores acuícolas este sistema se puede convertir en un obstáculo para acceder a los mercados. El único camino que tendrán los pequeños será asociarse para aplicar a los procesos de certificación, al respecto algunas organizaciones de certificación ya están implementando procesos para grupos de pequeños productores.