Pangasius.MONTEVIDEO, Uruguay (El Observador).- Es verdad todo lo que están diciendo del pangasius?”, preguntó una mujer en la pescadería de un supermercado, temerosa de que todos los comentarios que circulan en el puerto del Buceo y en internet sean verdaderos. “Yo no soy el que hace los controles de calidad; lo único que le puedo dar es este folleto informativo que nos da el proveedor”, contestó el vendedor.

La aparición de un nuevo competidor en el mercado pesquero uruguayo desvirtuó todo y ello generó un sinfín de especulaciones y rumores infundados, según dicen las autoridades.

Se trata del pangasius, un pez de agua dulce similar al bagre, proveniente de Vietnam. Sus beneficios nutricionales, calidad y bajo precio hacen que compita con las especies locales más económicas,  como la pescadilla, cuya venta representa la mayor fuente de ingresos de los pescadores artesanales.

Para contrarrestar este fenómeno, los vendedores de las pequeñas pescaderías buscan inhibir la compra del pangasius alertando acerca de supuestos incumplimientos de las condiciones mínimas de salubridad.

“El pangasius no se vende tanto como antes. Lo que pasa es que los asiáticos los crían en los arrozales y absorbe todos los químicos que usan para la cosecha. No es el furor que era antes porque hacen mal. Todavía la Dinara no lo prohibió, pero en otros lados ya no se permite la venta”, dijo a El Observador la vendedora de un puesto del puerto de Buceo.

El organismo gubernamental responsable de controlar las condiciones sanitarias de los productos del mar que ingresan al país es la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (Dinara), que depende del Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca (MGAP).

El director de ese organismo, Daniel Gilardoni, señaló que estas afirmaciones son falsas y que son repetidas en otros países en los que esta especie compite.

“Las resistencias surgen de los piscicultores locales, porque se desempeñan principalmente en el mercado interno y son a quienes más les afecta la importación de este tipo de pescados”, dijo el jerarca.

Las exigencias en los controles de calidad para el ingreso de pangasius son tan rigurosas como la del resto de los alimentos que ingresan al país, agregó.

Según Gilardoni no se han registrado casos de lotes contaminados o que sean perjudiciales para la salud.
“Todas las importaciones que hacemos cuentan con los certificados de calidad de Vietnam y son sometidas a diversos análisis para corroborar su estado”, explicó Gilardoni. 

A diferencia de los pequeños comerciantes pesqueros, las cadenas de supermercado ofrecen este tipo de alimento sin problemas e informan del origen y la alimentación de los peces.

“Si se vende, es porque está sometido a una cantidad más que suficiente de controles”, dijo Pedro, quien atiende el mostrador de la pescadería de Tienda Inglesa.

Por otro lado, este fenómeno tiene sin cuidado a las grandes industrias pesqueras, ya que estas se desempeñan en el mercado exterior y exportan el 90% de su producción.