Por: PAOLA OBELLEIRO
(El Pais). Después del mejillón, la trucha de piscifactoría es la segunda industria pesquera más potente en Galicia. Con unas 10.000 toneladas al año, un tercio de la producción nacional, no es sólo la primera especie piscícola más criada, sino que también ocupa el primer puesto en cifras de facturación (unos 30 millones de euros al año).

 

Pero para mantener su liderazgo, tanto en España como en Galicia, la acuicultura continental, que celebra en A Coruña su primer congreso nacional, tiene ante sí "el reto de diversificar su producción y buscar nuevas estrategias de comercialización", según destacó el subdirector general de Gestión de Fondos Estructurales del Ministerio de Agricultura y Pesca, José Luis González Serrano.

"Hay oportunidades de negocio sin explotar aún", afirmó González Serrano en la presentación de estas jornadas, que reúnen a productores de toda España, investigadores y representantes de la Administración con el fin de perfilar nuevas estrategias y vías para captar fondos europeos.

Ya hay una empresa española que comercializa hamburguesa de trucha. Y valga de ejemplo también, destacó el alto cargo del ministerio, la iniciativa de la Cofradía de Baiona, que está desarrollando sendos proyectos para vender paté de percebe con los restos que no son válidos para comercializar y enlatar los ejemplares de este crustáceo que no alcanzan por su tamaño precios altos en el mercado.

Otra diversificación posible de la cría de trucha es la de producir ejemplares para repoblar los ríos y suministrar la pesca deportiva, un mercado potente y muy desarrollado en Estados Unidos, aunque hay que evitar que los peces de piscifactoría alteren la composición genética de la trucha autóctona de los ríos.

La Asociación Gallega de Piscifactorías de Trucha (Atrugal), que concentra el 80% de la producción en Galicia (19 empresas y 25 granjas), espera que este primer encuentro nacional del sector permita destacar el potencial e importancia de esta producción, con un protagonismo mucho menor que la del mar pese a superarla con creces en volumen de facturación. Un 20% de las granjas dedicadas a la cría de trucha cerraron en los últimos años. Uno de sus mayores problemas es la dispersión de competencias, que en Galicia se reparten entre tres consellerías (Pesca, Medio Ambiente y Medio Rural).

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