Guayaquil (El Universo). El sector cerró el 2006 rompiendo el récord de producción de libras que obtuvo hace ocho años, antes que un virus lo devastara. Unos 42 exportadores siguen en pie y gozan de esa reactivación.

 

Nunca se exportó tanto camarón: más de 259 millones de libras en todo el 2006. La historia se  repite: en 1998 surgió un boom en la industria con un despunte de producción de 252 millones de libras. Esta vez hay menos exportadores para celebrar el nuevo récord.

En el camino de la reactivación, de una enfermedad que devastó a esta industria, se quedaron casi la mitad de los camaroneros.

Los precios internacionales también empañan un poco la reactivación de una industria que dio un vuelco fatal con el virus de la mancha blanca. Entonces los  negocios pequeños, medianos y grandes movían ventas de $ 875 millones.

Ahora, los que quedan  llegan a $ 590 millones, de acuerdo con las cifras proporcionadas por  la Cámara Nacional de Acuacultura. La organización hizo una proyección muy moderada de cómo cerraron el 2006,  por lo que en un par de semanas, cuando tengan las estadísticas  oficiales, podrán obtener una cifra mejor.

"Es una hazaña", comenta  el vicepresidente de la Cámara, Carlos Pérez Gómez, más si al nuevo récord de producción se llega con menos piscinas activas. Antes de la crisis se hablaba de 150 mil hectáreas dedicadas al cultivo de camarón. Ahora son menos, pero no hay un dato concreto, según los representantes de este sector.

Lo cierto es que en el directorio de exportadores de la Corporación de Promoción de Exportaciones e Inversiones (Corpei) constan solo 42 de camarón. Mientras que el Banco Central del Ecuador reporta que solo 63 tuvieron actividad en el 2006 (camarones congelados, partida arancelaria  030613), y en esa misma lista, en  1998, constaban 100, entre empresas y personas.

Cerca de la mitad de  estos vendedores, en especial los pequeños, no pudieron  seguir en pie tras  la grave caída de las ventas ocasionada por la muerte de los camarones afectados. La buena producción del 98 se desplomó en el 60% al año siguiente.

Unos dirigieron sus piscinas  al aumento de la producción de tilapia (pez de agua dulce). Otros vendieron y se dedicaron a nuevos negocios, como el florícola.

Pero muchas plantas no volvieron a abrir, y las que lo hicieron trabajaban como apéndice de las más grandes.

No llegan a 14 las  plantas de gran tamaño, cuando antes de la crisis funcionaban  25, sostiene el presidente ejecutivo de la Cámara, César Monge.

La mitad de empleados que vivían directamente de ese negocio  se quedaron sin trabajo, según un informe del Banco Central, en el cual se detalla que las cuatro provincias (Esmeraldas, Manabí, Guayas y El Oro) con actividad camaronera tenían 248 mil trabajadores antes de la mancha blanca y, cuando se detectó el problemas, los redujeron a 126 mil.

Todos ellos se quedaron en el camino y no lograron ver el inicio de la reactivación. En el 2004 comenzó a repuntar la producción. La investigación científica ayudó a ello. Ahora la supervivencia de los camarones a la  mancha blanca se acerca a los niveles normales que están entre el 45% y el 50% de crustáceos sembrados que viven y se desarrollan; en el peor momento solo el 10% sobrevivía en las piscinas, según datos del Centro Nacional de Acuicultura e Investigaciones Marinas (Cenaim).

La abundancia de camarón permite que desde hace unos tres años -y en el último  con más fuerza- las empresas hayan innovado para  dedicarse a vender productos terminados, sin descuidar la demanda del crudo congelado, y es que ahora  la producción  da para eso, según los industriales de este sector.

Así se ayudan a recuperar mercados y precios perdidos por la agresiva competencia del producto asiático (el cual acapara el 72% de las ventas a Estados Unidos). "Y es que la elevada competencia mundial y los planes de países como China, Vietnam y Brasil de aumentar su oferta hacen que el Ecuador pierda terreno en los mercados que ha ido conquistando paulatinamente, y que la rentabilidad del sector decrezca por la disminución de precios de venta internacionales", según el Central.

Industrias como Songa volcaron hasta el 60% de su producción a la industrialización. Empacadora Estar, del Grupo Quirola, tiene un porcentaje similar para los camarones exportados con valor agregado. Promarisco presentó al mundo su cebiche de camarón de exportación hace ocho meses en una feria internacional. Mientras que Enaca está en el negocio de las brochetas de los crustáceos.

EL SECTOR

PRECIOS
El precio promedio de la libra de camarón en el mercado internacional era de $ 2,24 en agosto del 2005, un dólar menos de lo que los exportadores obtenían en enero del 2001.
 
PEDIDOS
La Cámara Nacional de Acuacultura propone que se cree una Subsecretaría Acuícola, para que se pueda dar una verdadera ayuda al sector por parte del Gobierno. Actualmente, esta actividad la controla la Subsecretaría de Recursos Pesqueros.

PARTICIPACIÓN
Ecuador es el quinto proveedor de este producto a Estados Unidos (9%), después de Tailandia, China e Indonesia. Antes de la crisis, ocupaba el segundo lugar. Tampoco consta entre los principales abastecedores de preparados y conservas de camarones, donde también dominan los asiáticos: Tailandia, China y Vietnam, según un estudio de la Corporación Colombiana Internacional.

Fuente: http://www.eluniverso.com