El uso de antibióticos en la crianza de salmón del Atlántico, viene incrementando inquietantemente la aparición de enfermedades en las jaulas de cultivo.

 

El incremento ha generado la preocupación del Gobierno de Tasmania, quien afirmó que se viene empleando casi el doble de antibióticos de la cantidad recomendada. Esto tiene  un riesgo para la salud humana, el ambiente, la imagen comercial del salmón, afirmó David Llewellyn, Ministro de Industrias Primarias.

Los antibióticos están apareciendo en los peces salvajes que habitan cerca de las granjas de peces, y el Gobierno ha convocado a finalizar el uso de la amoxicilina, también usada en humanos. La industria del salmón, la misma que produce 22 000 t de pescado al año y $250 millones en ingresos, viene insistiendo en continuar con el acceso al tratamiento con antibióticos.

De 12 kg al año hace una década, el uso de antibióticos en las granjas de salmón y trucha se ha incrementado a casi 8 t en los primeros tres meses de este año, según las estadísticas del Estado.

La Australian Pesticide and Veterinary Medicines Authority permitió a la industria el uso del antibiótico común, oxitetraciclina (OTC), después de una evaluación del riesgo.