Marlborough. Los productores de mejillón de Marlborough están felices por su buena cosecha de este año, el cual se dio gracias al Niño. Aaron Pannell de la Marlborough Mussel Company dijo que hubo un muy buen crecimiento esta estación.

 

“Los últimos tres o cuatro años, y en particular este año, han sido bastante buenos para nosotros”. Un estudio de sostenibilidad ejecutado por el científico principal de NIWA, Barbara Hayden, encontró que el viento y la lluvia asociado con el modelo climático de la oscilación del sur impactaron en el crecimiento del mejillón.

 

Los vientos del oeste y noroeste de El Niño promueven la surgencia a lo largo de la costa, llevando el agua profunda y rica en nutrientes a la superficie; mientras que los vientos de la Niña, desde el este y el sudeste, promueven la disminución de la surgencia.

 

Las condiciones de El Niño, dieron como resultado una mayor concentración de nutrientes, los que conduce a un mejor crecimiento del fitoplancton y por consiguiente a una mejor alimentación de los mejillones y a mayores producciones.

 

Los vientos de El Niño también influyeron a incrementar el flujo del río Pelorus, incrementando los niveles de nutrientes en el estrecho de Pelorus. Los resultados del estudio explican las bajas producciones obtenidas en el estrecho de Marlborough, desde 1999 al 2002.

 

La investigación, financiado en parte por el Proyectos de Acuicultura Sostenible de NIWA, determino que las pobres producciones de mejillones fueron el resultado de los modelos climáticos que afectan el abastecimiento de alimento, y no por la expansión de las granjas de mejillón.

 

Marlborough produce 70,000 toneladas, de las 90,000 toneladas de mejillón producidas en Nueva Zelanda.