(Diario Hoy). La Estación Hidrobiológica constituye el eje central del programa para reforzar la población de ejemplares en los espejos bonaerenses. Sólo en los dos primeros meses del año, se esparcieron más de 3,5 millones de flechas plateadas.

 

Una historia que comenzó a escribirse allá por 1904 Una mujer a la que se advierte inexperta levanta su segundo pejerrey en no más de quince minutos. Pegadito a ella, un padre imparte sus primeras clases a un par de chicos -de entre 7 y 11 años- que parecen bendecidos por la suerte, muy a pesar de sus constantes distracciones.

Más allá, un grupo de amigos disfruta la llevada de las boyas, en el típico pique de los ejemplares de esa especie; y, como complemento ideal, otro apura el asadito dominguero.

Aquellos que conocen los secretos de la pesca saben que, indefectiblemente, la escena se repetirá durante cada fin de semana en Chascomús. Pero no en toda la laguna, sino en la zona de las compuertas, un reducido canal que -si de exagerar se trata- suele concentrar más gente que la esquina de 8 y 50 en el atardecer de un viernes cualquiera.

Las piezas son generalmente chicas (20 centímetros a lo sumo) y el lugar bastante incómodo (ruido, riesgo de que se choquen las cañas, etc). De modo que no lo frecuentan muchos expertos (ésos que se embarcan en busca de los matungos) sino aquellos que van a lo seguro.

¿Hay superpoblación de peces? Seguro que no. Pero, salvo excepciones, el pique no falla. Quizá se deba a que la laguna no sólo ha sido sembrada, sino que también “recibe el excedente” (de aquellos pejes que no son liberados en otras), dijo a Hoy el director de Desarrollo pesquero del ministerio de Asuntos Agrarios bonaerense, Mauricio Remes Lenicov.
Cosecharás la siembra

Sólo en los dos primeros meses del año, la subsecretaría de Actividades pesqueras y desarrollo del Delta sembró más de 3,5 millones de flechas plateadas en diferentes espejos de la Provincia, marcando un récord respecto al año anterior.
Al cabo de los primeros cinco meses de 2007 la siembra ya había ascendido a 4,15 millones.

“Se siembran ejemplares juveniles (de entre 5 y 15 centímetros) porque tienen menos predadores y, en consecuencia, más posibilidades de sobrevivir”, explicó el funcionario. Sus cazadores son, entre otros, los dentudos.

Dichas tareas constituyen uno de los pasos fundamentales del Programa de sembrado que vienen realizando los técnicos y especialistas de la Estación Hidrobiológica de Chascomús, que desde 2005 cuenta con un plantel de reproductores que generan huevos durante todo el año.

Los reproductores fueron extraídos de las lagunas de Gómez (Junín), Salada Grande (General Madariaga) y Chasicó (Villarino), siendo las dos últimas las preferidas de los pescadores, en virtud del tamaño de los matungos y la resistencia que ofrecen en su lucha por escapar del anzuelo.

Son más que habituales los viajes de los pescadores de La Plata, Capital Federal y Gran Buenos Aires hacia dichos destinos.

La siembra se entiende como un respaldo fundamental para la pesca deportiva, pero (dicen los cultores de las cañas) debería estar acompañada por un control más estricto sobre aquellos que colocan redes o utilizan mediomundos en sitios que no están habilitados para tal fin.

Además de Chascomús, los municipios que recibieron pejerreyes en sus diferentes estadíos son 9 de Julio, San Vicente,
Lobos, Marcos Paz, General Pueyrredón, San Miguel del Monte, Bolívar, Daireaux, Olavarría, Necochea, Adolfo Alsina, Junín y Colón.

“Durante 2006 se alcanzó la cifra de 18 millones de ovas, larvas y juveniles sembrados en lagunas, cifra que los encargados del programa se propusieron superar”, dijeron desde el ministerio.

Hace años

La historia cuenta que fue allá por 1904 cuando se iniciaron los trabajos de piscicultura del pejerrey en Chascomús, laguna de la que tienen un grato recuerdo aquellos viejos pescadores que hoy son abuelos.

Todo comenzó cuando se construyeron pequeñas y precarias salas de incubación de huevos que (junto a las larvas) comenzaron a sembrarse en numerosos cursos de agua no sólo de nuestro país sino también de Uruguay, Chile, Bolivia, Brasil, Italia, Francia, Israel, Colombia y hasta Japón.

El motivo por el que se realizó la piscicultura fue la gran importancia económica que tuvo la pesca comercial del pejerrey desde fines del siglo XIX.

Recién el 7 de noviembre de 1943, se inauguró la Estación de Hidrobiológica o Estación de Piscicultura de Chascomús; pero los primeros datos sobre el número de huevos incubados y el destino de las siembras de ovas embrionadas y larvas se tienen desde 1953.

Hoy en día, la estación realiza una gran producción de juveniles para desarrollar experiencias de cría en estanques y jaulas dentro de las lagunas. Dichas experiencias se realizan a diferentes densidades, con distintas salinidades, y en diversos estanques, con alimento vivo y balanceado.

Según se indicó, el establecimiento cuenta, entre otras cosas, con una sala de incubación de huevos con capacidad para 80 frascos de incubación (para 40 mil huevos cada uno).

Tiene, además, sala de microscopía, sala de producción de alimentos balanceados y una sala de interpretación donde se exponen peceras con distintas especies de peces de las lagunas bonaerenses.
Cambió la metodología

En la Expo Acuicultura que acaba de realizarse, el director provincial de Actividades Pesqueras, José Gil de Muro, explicó: “Recién en los últimos años hemos logrado tener reproductores en cautiverio en la Estación Hidrobiológica de Chascomús; y a partir de todo el trabajo de reconversión del proceso hemos sembrado las lagunas bonaerenses con juveniles, cosa que antes había que hacer extrayendo los reproductores y haciendo los desoves en cada una de ellas”.

No se puede decir, sin embargo, que la pesca esté asegurada en las lagunas, ya que la apuesta es a futuro. Es más, ni siquiera Chascomús garantiza totalmente el éxito aunque muestre abundancia en aquel lugar en que el agua escapa del espejo, ya que la mayoría de los ejemplares no dan la medida de 25 centímetros que marca el reglamento para poder pescarlos.

Ejemplares hacia otras provincias

Recientemente, la Estación Hidrobiológica de Chascomús envió pejerreyes (tamaño juvenil) a las provincias de San Luis y Santa Fe.

Se indicó en ese sentido que el jefe del programa de Recursos naturales del ministerio de Medio Ambiente de San Luis, se llevó 570 juveniles con tallas promedio de 15 centímetros para cultivarlos en la estación de piscicultura de la Florida.
La intención es obtener huevos y larvas, para luego sembrarlos en diques y ríos de esa provincia.

A Santa Fe se enviaron 1.200 ejemplares de juveniles, a través del ministerio de Producción provincial.

La solicitud fue realizada por el club Santa Clara, que los sembrará en lagunas.

A su vez, la municipalidad de Achiras, Córdoba, realizó gestiones para retirar juveniles que serán sembrados en dos espejos de agua de esa localidad.

La siembra va acompañada por el trabajo de inspectores que luchan contra las modalidades de pesca que están prohibidas en determinados espejos.

De hecho, en los últimos meses secuestraron 114 mediomundos y 2 redes.

De estos elementos se incautaron en las lagunas pertenecientes a la localidad bonaerense de Junín.

Fuente: http://www.diariohoy.net