VIGO, España (Faro de Vigo).- El sector conservero español y gallego consiguió el año pasado superar de nuevo los efectos de la crisis y aumentar su producción y sus ventas al exterior. Las exportaciones gallegas de productos transformados aumentaron en 2011 un 9,7% en volumen –hasta las 111.081 toneladas– y un 22% en valor –con 438,8 millones de euros de facturación– impulsadas principalmente por las conservas de atún y de moluscos, según el último informe de actividad publicado por la patronal conservera Anfaco.


En términos absolutos, el repunte más importante correspondió al atún –el producto estrella de la industria–, que pasó de unas ventas al exterior en 2010 de 73.927 toneladas a 84.562 el año pasado, lo que supone un incremento del 14%. Mientras, los ingresos derivados de esas transacciones ascendieron a 351,4 millones de euros, un 26,5% más que un año antes, cuando la facturación por conservas gallegas de atún se quedó en 277,9 millones.

 

Las exportaciones de mejillón, por su parte, aumentaron un 7,5% en volumen –de 1.214 toneladas en 2010 a 1.305 el año pasado– y un 10,3% en valor –desde los 5,3 millones de euros hasta los 5,8–.

El resto de moluscos (fundamentalmente berberecho, almeja y navaja) registraron subidas aún mayores, del 32,6% en el volumen de mercancía exportada y del 38,5% en la recaudación que se derivó de esas ventas. El sector transformador gallego vendió a otros países durante 2011 más de 9.700 toneladas de conservas de moluscos –excepto mejillón–, frente a las 7.362 de un año antes, y logró unos ingresos de 30,5 millones de euros, por los 22 millones obtenidos en 2010.

Los resultados del resto de productos y grupos de especies envasadas por las conserveras gallegas no son tan positivos. Las ventas al exterior de sardina descendieron un 26,7% en volumen, al pasar de las 2.121 toneladas comercializadas en 2010 a las 1.554 del año pasado, y la facturación cayó un 17%, desde los 7,4 millones de euros hasta los 6,1.

La situación fue todavía peor en el caso de las conservas de caballa, que bajaron un 77,8% en cantidad comercializada –de 1.003 a 222 toneladas– y un 67,9% en recaudación –de 3.034 millones de euros a 974–.

Los demás pescados en conserva, por su parte, vieron reducidas las cantidades exportadas un 14%, de 5.686 toneladas a solo 4.866, y los ingresos un 11%, de los 16,2 millones de 2010 a los poco más de 14 del año pasado.
Los datos de la patronal conservera también incluyen un apartado para el resto de los mariscos, en el que las ventas al exterior de las empresas gallegas se redujeron un 11,4% en volumen durante 2011 –de 9.948 toneladas a solo 8.806– y subieron un 6,7% en valor, desde los 27,6 millones obtenidos en 2010 a los 29,5 del pasado ejercicio.

En lo que se refiere a los precios medios de las exportaciones realizadas por la industria transformadora gallega, todos los productos incrementaron sus cotizaciones en 2011. El mayor repunte correspondió a las conservas de caballa, del 45%, al alcanzar los 4,39 euros el kilo de media frente a los poco más de 3 euros marcados en 2010.

La segunda mayor subida estuvo protagonizada por el grupo de los demás mariscos, del 20,5%, al pasar de una media de 2,78 euros el kilo a 3,35 euros. La sardina, por su parte, incrementó su valor un 13%, desde los 3,50 euros hasta los 3,96, y el atún un 10,5%, al pasar de los 3,76 euros el kilo de media de 2010 a los 4,16 del pasado ejercicio.