Esta semana la noticia que conmociono a la acuicultura mundial, fue la prohibición de la FDA de USA contra las importaciones de productos acuícolas (anguila, catfish, camarón marino y carpas) provenientes de China, debido al riesgo de que los productos se encuentren contaminados con medicamentos prohibidos por USA.

 

Al respecto, algunas empresas chinas han manifestado que la medida es inadecuada y que coloca a todas las empresas exportadoras de productos acuáticos al mismo nivel, cumplan o no con los estándares. Lo que de alguna forma podría ser cierto; no obstante, la imagen como país se ha deteriorado.

Esta noticia tiene dos connotaciones importantes: 1) La carencia de un sistema de estandarización en los métodos de cultivo, cosecha y empaque del país exportador, y 2) la publicidad negativa que se da a los productos del país exportador.

Con respecto al primer punto, debemos indicar que las medidas de control no han sido las más adecuadas en el país exportador; o en todo caso, no se han hecho los esfuerzos necesarios para establecer estándares que permitan asegurar que todo producto que se exporta cumpla con los requerimientos mínimos del país importador.

Un segundo punto es la publicidad negativa que se ha dado a los productos será muy difícil de remontar, aun cuando la FDA cambie sus medidas de control, toda la publicidad va a generar una ola de temor en los consumidores habituales de este tipo de productos, e inclusive esta publicidad negativa podría afectar el consumo de productos provenientes de otros países que si cumplen con todos los estándares.

En este sentido, los países exportadores de productos acuícolas deberían evaluar sus respectivos sistemas de control de calidad y determinar si cumplen o no con los requisitos exigidos por los países importadores de sus productos.

Por otro lado, para nadie es un secreto que China es uno de los países, que por su volúmenes de exportación, manejan ciertos mercados de alimentos acuáticos (por ejemplo camarón de mar y tilapia); en este sentido, esta prohibición de la FDA otorga una gran oportunidad para los países exportadores de estos productos. No obstante, se debe garantizar la calidad del producto y de ser necesario iniciar una campaña sobre el cumplimiento de los estándares establecidos en los países importadores.