El salmón salvaje fresco es un manjar estacional, pero en estos días, más de la mitad del salmón consumido en USA es de crianza.

 

Lo que preocupa a los consumidores en los últimos años, son los informes de que al salmón de crianza se le da antibióticos, que los peces consumen otros peces con contaminantes, y que el salmón es alimentado con pigmentos para incrementar su color y por ende que la carne tenga un color rosado característico.

Becky Goldburg, científico de la Environmental Defense in New York, dijo que existen bastantes mejoras en la acuicultura del salmón, pero aun se necesita mejorar más. “No es fácil comentar sobre el salmón de crianza, algunos peces son mejores que otros, pero no existe una sola fuente que tenga un bajo nivel de contaminantes y que sea ecológicamente benigno” expreso.

Sebastián Belle, Director Ejecutivo de la Maine Aquaculture Association, piensa que el que la crianza de salmón en Maine y el este de Canadá puede realizarse en sistemas cerrados. “Tenemos las regulaciones más estrictas del mundo” afirmó. “Estas están disponibles para el publico escrutinio. En lugares como Chile usted nunca podría descubrir qué se está haciendo realmente”.

Belle dijo que anteriormente el salmón se criaba en un pequeño espacio. Esto genero enfermedades, escapes, y piojos de mar; ahora los salmoneros tienden la red por casi un año y tienen pocos problemas con las enfermedades.

El salmón de Maine esta libre de antibióticos, dijo Belle. Antes de ir al mercado el salmón, no se le da antibióticos a los salmones y los peces son monitoreados y alimentado normalmente por 45 a 60 días.

Otro punto de preocupación para los consumidores son los altos niveles de los contaminantes causantes de cáncer, como PCBs y DDT, que se concentran en la grasa de los peces de crianza. PCBs y DDT han sido prohibidos por USA hace 30 años, pero aun permanecen en el agua y suelo debido a su lento biodegradación. El salmón de crianza acumula los contaminantes de su dieta de pescado molido y de aceite de pescado.

Belle manifiesta que los contaminantes nunca fueron un gran tema en USA. “Esto fue un problema en Europa hace dos años” expreso. “Ahora ellos evalúan la presencia de PCBs y DDt en los alimentos, para asegurarse se que no existen”.

Goldburg de la Environmental Defense, dice que lo ideal es que los consumidores puedan distinguir entre los peces con altos niveles de contaminantes y los peces con bajos niveles. “Los contaminantes varía de sitio a sitio y de pez a pez” afirmó Goldburg.

También existe preocupación entre los consumidores sobre los altos niveles de grasas saturadas en los salmones de crianza. Belle dice que esto depende de donde es criado el pez. Si ellos nadan en Chile, por ejemplo, donde no hay mucha marea o corriente, los peces depositaran la energía del alimento como grasa. En Maine, el salmón nada contra corrientes fuertes, así la energía se convierte en músculo. “Los peces criados en la granjas en Maine tienen similar tasa grasa/músculo que los peces salvajes” manifestó Balle.