Por: Ana ZAPICO
(La Nueva España). El Gobierno del Principado apuesta por convertir la antigua piscifactoría de Infiesto en el principal centro de alevinaje de la región y por concentrar en esa instalación la gestión administrativa en materia de pesca. Así lo hizo público ayer, en Infiesto, Cristino Ruano, director general de Recursos Naturales, quien señaló que la piscifactoría de Infiesto se convertirá en «un centro importante, de referencia», no sólo en Asturias, sino también en España.

 

Según las autoridades regionales, la piscifactoría de Infiesto, construida en el año 1906, pasará a ser, en 2008, un centro sobre la pesca fluvial con capacidad para producir al año cuatro millones de alevines (tres millones de trucha y uno de salmón, según el planteamiento inicial), que repoblarán los ríos de Asturias. Además, sus instalaciones se aprovecharán para actividades turísticas y didáctico-culturales.

La consejera de Cultura, Ana Rosa Migoya, apuntó en la capital piloñesa que, en la casa existente en la piscifactoría, se habilitará un centro de interpretación sobre la pesca de la trucha y el salmón y la cultura fluvial a lo largo de la historia en la ribera del río Piloña. El enclave de la piscifactoría, rodeado por un jardín botánico y ubicado en la carretera de Infiesto a Espinaréu, localidad eminentemente turística y con una importante riqueza etnográfica, hace que las instalaciones sean también un punto estratégico para la promoción turística del concejo. Asimismo, se explotarán a nivel educativo y se proyectan visitas de escolares y cursos o talleres.

Aproximadamente dos millones de euros será el presupuesto que invertirá el Gobierno regional en el proyecto, de los cuales 1,2 millones llegarán de la mano de la Consejería de Medio Ambiente y, el resto, de la Consejería de Cultura.

Cristino Ruano adelantó que la redacción del proyecto está muy avanzada, y estima que en septiembre la empresa Tasotec lo tendrá concluido. La empresa pública Tragsa será, con toda probabilidad, según explicó el director general de Recursos Naturales, la encargada de ejecutar las obras. El objetivo es que en 2008 estén concluidas.

Parte de las antiguas instalaciones de la piscifactoría será conservada a modo de patrimonio histórico; el resto será remodelado y dotado de nueva tecnología, sin alterar el entorno del jardín botánico en el que se encuentra. Las nuevas instalaciones supondrán «un vertido mínimo al río», tal y como explicó uno de los técnicos encargados de la redacción del proyecto, ya que se reutilizará y redistribuirá el agua en función de su disponibilidad y se hará uso de un circuito abierto o cerrado para su utilización. Se instalarán filtros de tambor para eliminar parte de las partículas suspendidas en el agua. Para suprimir agentes patógenos que dañen a los alevines, el agua será tratada con ozono y oxígeno.

Las instalaciones tendrán una sala de incubación y alimentación y dos salas de alevinaje, diseñadas según la normativa europea de bienestar animal. Estarán monitorizadas e informatizadas para controlar de forma constante los procesos que allí se desarrollen. Técnicos e investigadores de la Universidad de Oviedo y del SERIDA podrán desarrollar en Piloña sus trabajos, si bien estas instalaciones no dispondrán de un gran laboratorio, sino de uno reducido para analizar patologías sencillas.

La producción se realizará en función de las necesidades de repoblación de los ríos, y está proyectado que haya dos repoblaciones: en primavera, con alevines de cuatro meses, y en otoño, con alevines de siete meses. Las instalaciones serán gestionadas por el Principado. El gobierno local se mostró satisfecho por la inversión y por el clima de entendimiento entre administraciones. «Lo que importa es que se hagan iniciativas de este nivel para desarrollar Piloña, qué mas da el color político de quién las realice», planteó el vicealcalde, José Ángel García, «Allende».

Fuente: http://www.lne.es