Misiones (Territorio Digital). Los cambios bruscos de temperatura producen mortandad de peces criados en los estanques, a la vez que son susceptibles de parásitos. Recomiendan reducir la alimentación al 25 por ciento.

 

Con los primeros fríos que se registraron en la región, se produjeron algunos daños en la actividad piscícola, según informó el director de acuicultura Guillermo Faifer. Uno de ellos tiene que ver con la mortandad que se produjo en la zona de San Vicente y Dos de Mayo. Como las especies que se crían son de aguas calidas, estas bajas temperaturas hacen que "estén propensas a contraer algún tipo de enfermedad o si las temperaturas bajan demasiado hasta pueden matar a estas especies" indicó.

Ante esta situación los estanques requieren de un manejo adecuado "tanto en la alimentación previa al invierno y durante el periodo donde las temperaturas no están superando los 20 grados". El profesional explicó que "no es conveniente tocarlos, hay que reducir la alimentación, prácticamente al 25 por ciento de lo que se le estaba dando en época normal". Este consejo técnico se debe a que los peces son animales de sangre fría, o sea que no tiene la capacidad controlar la temperatura del cuerpo, entonces esta está ajustada a la temperatura del agua. Faifer afirmó que "si esta fría el agua, el cuerpo de ellos también por lo que no necesita alimentarse".

Entre las especies más afectadas están las tilapias, pues son originarias de clima cálido. Mientras que las carpas resisten "un poco más, ya que vienen de climas fríos, soportan hasta un grado bajo cero", comentó. El inconveniente principal se da cuando el cambio de clima es muy brusco, "si es paulatino pueden adaptarse, lo que mata al pez es el schok térmico", aseguró.

El otro inconveniente de las bajas temperaturas es que esto favorece el desarrollo de un parásito conocido como punto blanco o Ichthyophthirius. En los emprendimientos productivos de la provincia se detectaron algunos casos "que es normal en esta época del invierno". La recomendación en este caso es buscar asesoramiento de los técnicos del programa piscícola, que son 11, pues "es conveniente hacer un buen diagnóstico para hacer un buen tratamiento".

En general el parásito no acarrea problemas mayores, pues "ni bien levanta la temperatura, desaparece", dijo Faifer.
La principal recomendación es que los productores "traten de no intervenir, que no pasen la red, que no hagan capturas, porque de esa manera podría alterar ese equilibrio que esta muy sensibilizado por las bajas temperaturas".

Fuente: http://www.territoriodigital.com