Por: Ramón García
Gijón (La Nueva España). El futuro de la acuicultura en Asturias pasa por la adaptación a nuevos productos como las algas de consumo, una buena estrategia de competitividad frente a otros mercados mediterráneos. Ésta es una de las reflexiones que los expertos desarrollaron en la Jornada de formación e innovación en el desarrollo de la acuicultura, que tuvo lugar ayer en dependencias de la Universidad Laboral.

 

Los expertos recuerdan que Asturias está en posición de desventaja en este sector ya que las aguas del mar son más frías (alrededor de dos grados menos) y la orografía es más complicada. Por ello, apuestan por determinados tipos de cultivo más adecuados (rodaballo o algas).

En el Principado hay, ahora mismo, más de una decena de empresas que se dedican a la acuicultura y se reparten entre diversas especies. Tres de ellas, por ejemplo, trabajan con el engorde de ostras, con una producción total de 250 toneladas anuales. Otro cultivo importante es el de la cría del rodaballo, con 42 toneladas de producción en una sola empresa. Desde la Dirección General de Pesca se trabaja en nuevas especies como el cultivo del pulpo, la seriola o el lenguado. «No es necesario ampliar el abanico de especies, sino hacer más eficientes las que ya trabajamos para aumentar la producción», explicó el director general Alberto Vizcaíno.

La producción de la acuicultura es una actividad pesquera ecológica que mueve en España 7.500 empleos y casi 390 millones de euros anuales. A nivel nacional se está desarrollando un plan con vistas a aumentar la producción en el año 2010.

Fuente: http://www.lne.es