Santiago (ABC). El nuevo Plan Gallego de Acuicultura constituye un freno al gran potencial para el desarrollo acuícola de la Comunidad, además de no satisfacer al sector e incluir proyectos que son técnica y económicamente inviables».

 

En este sentido se manifestó ayer el portavoz de Pesca del Grupo Popular, José Manuel Balseiro, quien en su comparecencia para dar cuenta de la opinión de su formación sobre el proyecto elaborado destacó que «no hay argumento jurídico que justifique los cambios introducidos en el nuevo mapa acuícola.

Según comentó el diputado popular, el diseño por el que ha optado la Administración gallega lesiona los derechos adquiridos por muchas de las empresas del sector y determina la obligación de las mismas a hacer frente a «indemnizaciones millonarias que saldrán de los bolsillos de los gallegos», ya que convierten sus proyectos en inviables o cuyo emplazamiento ya no forma parte del plan vigente.

A su juicio, el único objetivo que se plantea es el de que las piscifactorías se marchen de Galicia, reviviendo así el caso de Pescanova en Cabo Touriñán. «Portugal y otras comunidades del resto de España y de Europa son los beneficiados por este plan acuícola», advirtió Balseiro. «Un desacertado diseño», dijo, caracterizado por la inseguridad jurídica que los continuos cambios provocan.

«Más papista que el Papa»

Criticó que el bipartito anteponga «la demagogia medioambiental» a una apuesta decidida por el desarrollo y el empleo. «Pretende ser más papista que el Papa», añadió. Al respecto, Balseiro recordó que la Xunta se mantiene empeñada en rechazar proyectos que, a pesar de estar incluidos en áreas de la Red Natura, cuentan con los estudios de impacto y evaluación favorables fieles a la normativa, «al tiempo que permite la ampliación de las ya asentadas en estos parajes protegidos».
Una contradicción en sí misma que sirve la razón a los populares. Tal y como ya han afirmado en numerosas ocasiones, el desarrollo de la acuicultura no tiene por qué ser incompatible con el medio ambiente. Por ello, el representante popular recriminó a la Consellería de Pesca la paralización del Plan Sectorial del anterior Gobierno del PP al considerar que tenía un elevado coste medioambiental que afectaba a espacios protegidos de la Red Natura.

Argumentaciones, las de la Xunta, que contradicen los informes medioambientales que, por contra, avalan la sostenibilidad de las «zonas afectadas», así como la respuesta del Gobierno central al Congreso de los Diputados en la que este último reconocía que «la Red Natura no impedía de forma genérica la instalación de granjas acuícolas». Asimismo, el propio comisario europeo de Pesca, Joe Börg, indicó que la postura mantenida por el anterior Ejecutivo de Manuel Fraga «no estaba en contradicción con el derecho comunitario».

Por todo ello, Balseiro recordó que se puede garantizar la expansión ordenada del sector productivo acuícola gallego con la adecuada protección del medio ambiente y la defensa de los hábitats protegidos a través de los correspondientes informes de evaluación que se consideren preceptivos.

Para el diputado popular, la Xunta es consciente de que las piscifactorías situadas a más de 100 metros de la costa constituyen proyectos inviables técnica y económicamente. Según concluyó, lo previsto por el bipartito «impide la creación de 1.700 puestos de trabajo, pone en peligro la situación de ciertas empresas en Galicia y puede hacer perder a la comunidad los 30 millones de euros de los fondos IFOP de la Unión Europea».

Fuente: http://www.abc.es