SALINAS DE SISIGUAYO, El Salvador.- La producción nacional de camarón marino engordado en estanques, experimentará a partir de este año, un incremento sustancial en la cantidad de libras de camarón fresco producidas, a raíz de la capacitación técnica que los camaronicultores de la bahía de Jiquilisco, bajo Lempa y estero de Jaltepeque, han recibido con el Programa de Agricultura Familia (PAF), impulsado por el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).

Para garantizar un salto en la producción, actualmente calculada en 1 millón 81 mil 920 libras de camarón fresco al año y proyectar cerrar el año con 3 millones 19 mil 200 libras, el MAG a través de la Cadena Acuícola, gradúa hoy a 593 productores de camarón marino, en nuevas técnicas de engorde y cultivo.

Estos productores capacitados, que manejan el 25% del total del área que produce camarón, han absorbido nuevas técnicas de engorde y cultivo bajo la modalidad de “aprender-haciendo” en granjas modelos, con la responsabilidad de  replicar sus conocimientos al resto de estanques y productores.

La graduación de los camaronicultores, que fue presidida por el Ministro de Agricultura y Ganadería, Pablo Alcides Ochoa; el Secretario Técnico de la Presidencia, Alexander Segovia; el Vice Ministro de Relaciones Exteriores, Jaime Miranda; el Representante del IICA en El Salvador, Gerardo Escudero y el Director de CENDEPESCA, Víctor Torres, es el punto de partida para constatar en el campo que los resultados del incremento en la producción son reales.

Gracias al PAF, los acuicultores de camarón han mejorado la productividad y los ingresos por venta, lo que significa un incremento en el rendimiento promedio, por libra, por hectárea cultivada, por ciclo cosechado, de un 67.4%, explicó el Ministro de Agricultura, Pablo Alcides Ochoa.

Es decir que antes de la vigencia del PAF, el productor obtenía en promedio 1 mil 127 libras de camarón, por hectárea cultivada, por ciclo cosechado y ahora con la vigencia del PAF y a través de los Centros de Desarrollo Productivo (CDP), el productor obtendrá 1 mil 887 libras de camarón por hectárea cultivada, por ciclo cosechado (2.5 ciclos de 3 meses cada uno).

Para el Ministro, “antes del PAF, el productor vendía la libra de camarón fresco (en borda) a US$1.80 y ahora, con la vigencia del PAF y después de haber aprendido-haciendo, el productor tendrá la posibilidad de vender la libra de camarón fresco a US$2.50”.                                 

La razón, añadió Ochoa: los productores concentrarán toda su producción en los Centros de Acopio y Servicios (CAS), para ser un solo oferente en el mercado interno, además que venderán un camarón de mayor tamaño (comparado con el actual), luego de sacar cosechas más rápidas (cada ciclo de 3 meses y ya no de 4 meses).

Con esos indicadores, significa que el camaronicultor del bajo Lempa, bahía de Jiquilisco y estero de Jaltepeque dejará de percibir US$1 millón 947 mil 456 dólares por su producción superior a 1 millón de libras de camarón fresco en el año, para reportar nuevas producciones estimadas en más 3 millones de libras de camarón fresco en el año.

Es decir que los productores percibirán por sus ventas, un ingreso bruto de US$7 millones 548 mil dólares, lo que denota un incremento superior a los US$5.6 millones de dólares en el año, producto directo del aumento anual de 1.9 millones de libras de camarón fresco.

Ahora, con la vigencia del PAF, el camaronicultor capacitado en las Escuelas de Campo (ECAs) y con la intervención de los Centros de Acopio y Servicios (CAS), mejorará sus niveles de producción.

¿Hacia dónde vamos con la camaronicultura de El Salvador?

De acuerdo al Ministro Ochoa, el sector camaronero se enrumba a duplicar la producción del crustáceo obtenida en 2011, vía transferencia de los resultados de los estanques escuelas (un 25%) al resto de los estanques que tienen las cooperativas, grupos asociativos y camaroneras individuales.

Con la vigencia del PAF y después de esta graduación, las granjas productoras de camarón, tendrán como mínimo, un supervisor capacitado en cada granja, que será responsable de llevar controles y el monitoreo sistematizado. Así será posible  transformar las granjas en negocios rentables y sustentables.

Para el funcionario, con la metodología aprendida en las Escuelas de Campo (ECAs), los productores serán capaces de manejar un plan de producción escalonado de todas las granjas que pertenecen a los CAS, para responder a la demanda del mercado interno, incluyendo los mercados internacionales

“Así, se fortalecerán las organizaciones camaroneras y de tilapia, además de aumentar la inversión en la cadena acuícola, gracias al PAF”, enfatizó el funcionario.